Diario Uno > Espectáculos > escritor mendocino

Dany Pacheco, escritor mendocino desconocido acá y que vende en el mundo

Reconoce que es un escritor mendocino que pocos conocen acá, pero vende sus libros, en castellano e inglés en todo el mundo a través de Amazon

“Es mágico. He vendido libros en países que ni siquiera he visitado. Estados Unidos, México, Canadá, España, Italia y hasta en Japón…”. Daniel Pacheco, el escritor mendocino, nacido y criado en Godoy Cruz que, sin moverse de su barrio, le cuenta al mundo sobre la historia del panadero del Trapiche, para que “la globalización sea ida y vuelta, porque ellos nos meten el trap, pero no bailan chacarera. Nosotros comemos hamburguesas, pero ellos no comen empanadas. Nosotros comemos donas, pero ellos no comen sopaipillas. Entonces, esto es una invasión cultural pero no una globalización y yo intento aportar un granito de arena para que esto cambie”.

Con plataformas como Amazon, Dany Pacheco (así firma sus libros después de haber utilizado algunos seudónimos en los primeros) el escritor vende en todo el mundo, a pesar que en Mendoza es poco conocido. “Si, me conocen más afuera que en Mendoza. En España, Estados Unidos…, En México uno de mis libros estuvo en los primeros puestos de venta. Acá no hay noticias de todo eso. Pero no es una queja, es culpa mía nomás. Soy medio ermitaño”, dice.

Te puede interesar...

Es un escritor prolífico. Publicó cinco novelas: Abilene Jenkins y la espada del Edén, Jurgen Stein cazador de nazis 1 y 2, Shemi, La hermandad de la isla y Disinfecter. Varios de ellos están en español e inglés.

Sus historias están ambientadas en mundos distópicos y, por los conocimientos teológicos del autor, también tienen una buena carga de espiritualidad y esoterismo.

Además publicó dos poemarios y dos libros de relatos cortos. La insoportable risa del insomnio (poemas), La frialdad de la lava (poemas), Mi sentir y sus adyacencias (relatos) y Siempre hay un túnel al final de la luz (relatos). Estos dos últimos están también en inglés.

Con la insoportable risa del insomnio y La frialdad de la lava Pacheco cuenta que “creé un solo libro en inglés, que se llama Nooks of the soul (rincones del alma) por lo que tengo tres libros de relatos en inglés, que son mi pequeño orgullo, porque con ellos les muestro al mundo historias de mi barrio y mi ciudad”.

Quién es

Daniel Pacheco tiene 44 años y la lectura y la escritura vienen desde su origen, cuando acompañaba a su padre a la librería Pirámides, a comprar las revistas El Tony y D´artagnan. “Yo calcaba las historietas y le cambiaba los diálogos, creando mis propias historias”.

Desde muy chico, a los 14 años, comenzó a tener problemas de visión. Hoy tiene 8,25 de miopía y sigue aumentando, por lo que teme quedarse ciego. Su último libro, Un túnel al final de la luz, cuenta algo de eso y su lucha por no bajar los brazos.

Su dificultad es casi una ironía, ya que toda su vida ha “trabajado” con los ojos. Su primer trabajo fue de camarógrafo y “después, cuando empecé a perder la vista, edité programas de TV (Entre sabores y Vinos y placeres, de Canal 7, fueron algunos). Después empecé a escribir. Hoy también vendo antigüedades” cuenta.

También el escritor tuvo inquietudes espirituales y religiosas. Hace unos cuantos años “empecé a estudiar para pastor”. En esos años también viajó y estuvo viviendo en El Salvador “donde ayudé en algunas iglesias” y sus primeros libros tuvieron relación con esta etapa de fe. Pero cuenta que “cuanto más estudiaba, más me daba cuenta que ese no era mi camino. Me gusta la religión, pero para la gente de la iglesia” y dice que “soy un maldito satánico para la iglesia y para la sociedad soy el Papa Francisco”.

Cuenta que “soy envangélico, pero no voy a ninguna iglesia, porque me vivo peleando. Mis libros han sido muy sinceros. Si le tengo que pegarle a mi propia iglesia, le doy con un caño. Porque he visto cosas terribles. La religión me sigue gustando, mis libros tienen un costado espiritual, pero estoy muy lejos de ser un fanático religioso”.

Pacheco cuenta que sus libros “se consiguen en Amazon, tanto en formato digital como en papel, y en draft2digital, que es otra plataforma interesante. Con colocar mi nombre en el buscador de Amazon o en draft2digital aparecen todos mis libros”.

Dice que “Amazon me parece mágico, porque he vendido libros para países que ni siquiera he visitado. Además es una manera de ayudar al país, porque traemos divisas extranjeras”.

Sostiene que, algún día, “voy a terminar yéndome del país”. Imagina volver a El Salvador, “Que quizás sea un país violento, pero la gente es amorosa y hay un buen clima. Las personas tienen un pasar muy humilde, pero simple. Quizás allí pueda desarrollarme y ser feliz”.

Mientras, sigue escribiendo.