Fernando G. Toledo
Este año, Godoy Cruz ha dedicado su evento a homenajear a distintos hacedores culturales de Mendoza
Cuando el arte sale al encuentro en las calles
¿Es posible tener el Guernica de Picasso en casa? Esa pregunta tenía en la cabeza en 2001 Diego Gareca cuando se decidió a responderla por la afirmativa. Ese día salió a la vereda, miró su gran portón y dijo: “Lo voy a pintar acá”.
Trece años más tarde, Gareca amplió esa mirada a todo un departamento. Hoy es director de Cultura de Godoy Cruz y desde hace un buen tiempo viene motorizando el Encuentro Latinoamericano de Arte Público y Muralismo, que culmina hoy su sexta edición y que ha convertido a este departamento del Gran Mendoza en una especie de museo a cielo abierto.
El propio Gareca estima que ese es uno de los objetivos, pero hay muchos más: “Es maravilloso advertir cómo los murales que tapizan las paredes de Godoy Cruz desestructuran a la gente y generan alegría en los que pasan. El arte y la cultura permiten sensibilizar a las personas”.
El encuentro de muralismo de este año ha venido a causar gran impacto en los paseantes, sobre todo porque el tema elegido para pintar este año han sido los grandes hacedores culturales de Mendoza.
“Este año invitamos a 12 grupos de muralistas y elegimos como uno de los puntos a intervenir a la ex bodega Filipini. Estaba abandonada frente al barrio Huarpes y nos permitió hacer la segunda intervención de carácter monumental, ya que el año pasado intervinimos galpones junto a la ciclovía. La vista que se tiene de la bodega desde el Acceso Sur ha hecho que la gente se impresione gustosamente al pasar y verlo”, explica Gareca.
Los hacedores elegidos para el homenaje son unos 25, y entre ellos ya pueden verse rostros o interpretaciones de obras de grandes como Máximo Arias, Luis Scafati, Tito Francia, Nolo Tejón, Jorge Marziali, Quino, Milka Durán, Carlos Alonso o Antonio Di Benedetto”.
Los grupos que llegan integran una verdadera red latinoamericana de muralistas que ha permitido que a encuentros análogos en otras partes del continente arriben como invitados artistas locales. “Este año Osvaldo Chiavazza, Natalio García (Sees) y Walter Lucero viajaron hasta el Distrito Federal” ejemplifica Gareca.
El encuentro de muralistas es, a confesión de su director de Cultura, “algo bien establecido en el cronograma anual, tan importante como la Fiesta de la Vendimia. Para Godoy Cruz representa una gran inversión que creemos la vale largamente. Acá llegan artistas a los que se les paga el traslado, el alojamiento, las comidas y un reconocimiento económico por su tarea”, concluye




