Por Oscar Alejandro Trapé[email protected]
Aunque cambie su seudónimo cada tanto, él sigue siendo el mismo pibe que le hace frente a cualquier marea para concretar sus sueños. De Nekro pasó a autodenominarse Boom Boom Kid (firma que usa en la actualidad), aunque lo cierto es que Carlos Rodríguez, según su DNI, mantiene el espíritu autogestivo que lo llevó al reconocimiento absoluto como cantante de la exitosa banda de rock alternativo nacida en a comienzos de los ’90, Fun People.
En la actualidad el inquieto músico no para editar discos con infinidades de canciones y rarezas, DVD con imágenes inéditas, libros recopilando su amor por los fanzines y hasta se anima a lanzar vinilos donde deja ver su romántica pasión por este formato.
Por eso en tiempos donde la independencia musical absoluta casi no existe, este rocker nacional sin ataduras regresa esta noche a Mendoza para destapar en La Mala la caja musical que contiene su más reciente material: Muy Frisbee y El Libro Absurdo, un CD acompañado de un arte de tapa en formato literario que contiene imágenes captadas por el mismo Boom Boom Kid. “Llevamos una lista de 50 temas”, adelanta como si nada el cantante que ahora lo acompañan otros dos ex Fun People: El Pelado en bajo y Chelo en batería.
Al instante el músico describe todo lo que ha parido artísticamente en el transcurso de estos dos últimos años: “Muy Frisbee (2010) es la reedición de Frisbee (2009), el disco anterior, nada más que acompañado de 14 nuevos temas y un vinilo que va dentro de un frisbee de verdad. Mientras que Mi pequeña colección de Funzines (2011) es una recopilación, en formato libro de 700 páginas, con imágenes y fanzines que yo mismo realizaba en la época de Fun People. Y lo más reciente es El Libro Absurdo (2012), un disco que contiene 34 canciones y el arte de tapa también tiene forma de libro. Lo bueno es que todo lo hemos lanzado de manera independiente, como siempre”.
Cuando el cantante hace referencia a la independencia artística, se ve obligado mostrar como es su mecanismo para seguir creando sin depender de nada ni de nadie. “Siempre estoy desconcentrando la marea oscura de la negatividad de donde siempre hay una voz que te dice: ‘no hagas esto o no te metas en esto que está mal’. A todo eso no le paso pelota. Me dedico a hacer lo que quiero, a ser yo. Nosotros nos dedicamos a hacer musicoterapia, es una manera de hacer catarsis, de sacar toda la energía para afuera y de esa manera poder encontrar una elevación”, tira Boom Boom Kid.
Aunque también no deja pasar el momento para reflexionar sobre su particular estilo de vida: “No soy un cantante, ni tampoco soy un fotógrafo aunque me encante tomar imágenes todo el tiempo. Verdaderamente soy un croto devenido a cantante en constante evolución. Nosotros no ensayamos una lista de temas definida, sólo hacemos nuestras canciones como nos salen y como suenan en el momento las llevamos tal cual al escenario. La música no la tomamos como un laburo, sino que somos libres haciendo música despojada de cualquier atadura”.
“Vos podés tener 30 mil departamentos o toda la plata del mundo guardada en un banco pero capaz que no soy feliz. Entonces yo no renuncio a mis sueños y voy en busca de ellos todo el tiempo porque es lo que me hace feliz”, confiesa con soltura el cantante, compositor que ha logrado imponer sus singulares gustos como una marca distintiva dentro de la cultura under.
Su amor fetiche por el vinilo No es casual encontrar un día cualquiera a Boom Boom Kid desempolvando discos de vinilo en algunos de los tantos negocios porteños que se dedican exclusivamente a vender música en dicho formato. “Me encanta sacarle tierra a algunos discos en esas cuevas y decir: ‘Uh, mirá esa tapa’. Esas son joyas que algunas tienen más de 30 años me producen algo incomparable. Es como algo fetiche que tengo con el vinilo”, dice el multifacético artista.
También, sobre su fascinación por este formato, confiesa: “En buena medida me une una cuestión romántica con el vinilo porque para mí es todo un ritual poner el disco y escuchar su sonido particular, cómo está grabado el vinilo”.
“En lo particular vengo grabando en vinilo desde la época de Fun Peolpe. Por aquellos momentos hacíamos los formatos de vinilo, caset y CD. Y, cuando los escuchábamos, todos sonaban distintos, porque la masterización del formato vinilo es distinta y a su vez las de los otros dos formatos también lo son. Tal vez por ese motivo no bajo música de internet, no es que esté en contra. Prefiero descubrir música de esa manera, sacándole tierra a un vinilo y enamorarme de su tapa”, cierra.
Ficha: Boom Boom KidSoporte: Abril en Llamas.
Género: rock. Recital: Hoy, a las 19.30, en La Mala (paseo Alameda y Maipú, Ciudad). Entrada: $60.



