Creció la bebota de Tinelli

Por UNO

Candelaria Tinelli ya no es una nena, pero no sólo eso, sino que ahora la bebota -en realidad es la menor del primer martimonio, pero no la más chiquita, que es Juanita- parece una mujer emancipada por completo y se lanzó de lleno a la pintura.

A sus 20, Candelaria Tinelli -hija menor de Soledad Aquino y Marcelo Tinelli- comenzó a estudiar Bellas Artes y ya hizo su primera exposición. Expuso parte de su obra en la Semana del Arte de Buenos Aires, fecha del circuito del Gallery Nights de Zencity, un complejo residencial de lujo en Puerto Madero.

“Todo fue muy intenso para mí, porque siempre necesito la aprobación del otro para sentirme segura. Por lo general, cuando termino algo me encanta sacarle fotos y mandárselas a alguien, porque siento orgullo y necesidad de mostrarlo. Igual, algunas veces me gusta lo que hago y otras no. Por eso fue muy fuerte, muy emocionante ver mis cuadros expuestos”, confesó a la revista HOLA.

Esta es parte de la entrevista que le hicieron:

–¿Cómo surgió la oportunidad de exponer?–Me puse en contacto con la curadora, Judith Giani, que es amiga de la hermana de mi novio. Preparé una serie de rostros que tenía ganas de pintar desde hace mucho. Elegí fotos que me gustaban y las interpreté con color. Todo el mundo que las ve me dice que las miradas son un poco tristes, y por ahí tiene que ver con un sentimiento propio… Como hace poco hice el curso de El Arte de Vivir, los títulos –Los ojos son las puertas del alma, Te pertenezco, Soy amor, soy cuadro, No juzgues y Make mistakes, make ART– tienen que ver con la idea de que las miradas son las puertas al alma.

–¿De chica sentías que tu futuro iba a estar cerca del arte?–No, la verdad es que no. Siempre pensé ser veterinaria, pero hice seis meses de la carrera y dejé. De chica ya me gustaba pintar, pero fui a un colegio de arte y me costaba abrirme, mostrarme. ¡Mis cuadros siempre quedaban en casa!

Lo que dijo el padre

El padre de Candela no se quedó afuera de la muestra de su retoño. Y también dialogó con Hola.

–¿Qué sentiste al ver el trabajo de tu hija?–Una gran sorpresa. No imaginaba que me iba a encontrar con una muestra tan grande. Suelo ver cómo trabaja en casa, pero encontrar sus trabajos expuestos y frente a tanta gente… me conmovió. A partir de ahí la obra empieza a trascender.

–Imagino que ya tenés un Candelaria Tinelli auténtico en algún ambiente de tu casa.–¡Lo propuse, pero me sacaron corriendo! Quise llevar uno a la casa de Punta del Este, pero me dijeron que un papá no puede comprarle un cuadro a su hijo. Me retaron, así que no insistí.

–Todavía vivís con tus hijas más grandes, ¿te cuesta soltarles las manos?–Yo no quiero soltarles las manos, prefiero acompañarlas. Ellas saben que las apoyo en lo que me digan. Tienen vuelo propio y mucho talento. Somos muy compañeros.

–¿Sentís que aprendés de tus hijos?–Mucho, de los cuatro, siempre. Más que enseñar, me gusta aprender. Y con ellos vivo un aprendizaje permanente.

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Candelaria Tinelli.
Candelaria Tinelli.
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Con su papá en la inauguración de la muestra.
Con su papá en la inauguración de la muestra.
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Candelaria junto a su hermana Micaella, de fondo sus cuadros.
Candelaria junto a su hermana Micaella, de fondo sus cuadros.
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Con su novio Ignacio Lecouna.
Con su novio Ignacio Lecouna.
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Su otra pasión, los caballos.
Su otra pasión, los caballos.
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Candelaria y Micaella Tinelli.
Candelaria y Micaella Tinelli.
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Candelaria Tinelli.
Candelaria Tinelli.
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Marcelo y su hija Candelaria.
Marcelo y su hija Candelaria.