Lindsay Lohan sigue dando de qué hablar. Finalmente, le dieron cuatro meses de prisión por el robo de un collar, pero pagó la fianza y salió a la calle.

Condenada y en libertad

Por UNO

Lindsay Lohan fue condenada a cuatro meses de prisión por violar las reglas de la libertad condicional al robar supuestamente un collar en una joyería de Venice (California) el pasado febrero.

La actriz, de 24 años, deberá además realizar 480 horas de trabajos sociales en un centro social para mujeres y en la morgue de Los Ángeles. Su abogado ha anunciado su intención de apelar inmediatamente la sentencia, y la juez encargada del caso, Stephanie Sauter, fijó una fianza de 75.000 dólares (51.500 euros) para eludir la prisión. Ese recurso fue el que tomó la actriz, quien ya está en libertad tras pagar una fianza de 52.000 dólares.

Lohan fue condenada por violar la libertad condicional que disfrutaba por una causa que se inició en 2007, tras ser detenida por conducir ebria, y que se complicó posteriormente cuando la incumplió en reiteradas ocasiones las órdenes judiciales.

La juez rebajó la importancia del delito tras escuchar la declaración de la propietaria de la joyería, que reconoció que el collar valía mucho menos de lo que marcaba en la etiqueta adherida a la joya, una práctica, según ella, normal para lograr un precio final justo. Al comprobar que la joya era más barata de lo que inicialmente estimó, la magistrada decidió calificar de delito menor el supuesto robo.

Si llega a ser declarada culpable en esta causa, la actriz podría ser condenada a un año de cárcel, mientras que si la acusación hubiera sido de delito grave podría enfrentarse a una pena de tres años.