Visita el domingo el departamento de Malargüe como parte de un ciclo de giras nacionales. El misionero aprovechará el concierto para presentar temas de su último trabajo discográfico, Pynandí.

Chango Pasiuk explica cómo hace sus canciones

Por UNO

Una voz pausada, tranquila, con un acento muy particular y muy atenta se presta para una entrevistacon Escenario. Se trata del Chango Horacio Spasiuk, quien llegará a Malargüe mañana para regalar a

los presentes los acordes de su último disco: Pynandí, cuyo título guaraní se puede traducir como "

los descalzos". El músico llega invitado para participar en un ciclo organizado por la Fundación

YPF, que se llevará a cabo en el Thesaurus y será con entrada gratuita.

Con cortesía de pueblo, y dueño de la profundidad de la simpleza en cada respuesta, el Chango

reveló palabra tras palabra las huellas de su origen intrincado: de abuelos ucranianos pero nacido

en Misiones, en la ciudad de Los Apóstoles, donde los límites asoman a Paraguay y Brasil, y donde

se fusionan en un complejo tejido social las comunidades nativas, los criollos y diversas

colectividades extranjeras. Y eso probablemente se traduzca también en su música, que cuenta con el

aire de su bandoneón y la memoria de sus dedos, esas historias, expresadas en un estilo particular

e inconfundible que hace que su chamamé sea de paladar mundial.

–Visitás uno de los paisajes más lindos de Mendoza...

–Más que en el paisaje pienso en las personas. Y en el recuerdo que tengo de cuando estuve

por allá y lo que vivencié en el Americanto.

–¿Vas a hacer temas de tu último disco?

–Sí. El repertorio que voy a hacer gira en torno de Pynandí. En este año la idea es dar

difusión al disco, que mucha alegría nos ha traído.

–¿Cuáles son las repercusiones de este disco?

–El disco resultó muy respetado y considerado. Me lleva mucho tiempo cada trabajo. Hago un

disco cada cuatro años y en ese tiempo maduran mucho las ideas. Esta vez, Pynandí fue producido por

Bob Telson, que es un músico estadounidense. Él me puso contra la espada y la pared, y todas mis

ideas estuvieron puestas a juicio, a cada canción se le preguntó: ¿Qué historia tiene usted para

contar y que además valga la pena?. Fue muy exhaustivo y enriquecedor trabajar así, y quedó un

disco muy contundente.

–Además de tus giras estás haciendo música para cine...

–Últimamente estuve haciendo música para la película Carancho, y también hice música para

Leonera, las dos últimas películas de Trapero. Me gusta porque siento que es un terreno sumamente

bello. El cine permite incursionar estéticamente en varias direcciones. Y me permite jugar con

instrumentos que me gustan mucho y no ejecuto en vivo, como el piano.

–¿Sentís que así se te abre otra puerta a nivel de creación musical?

–Y, sí... Igual, la música que yo hago, inclusive en vivo, es muy visual. Temas como Misiones

o Escenas de la vida en el borde, y los de los dos últimos discos tienen muchas imágenes. La que

compongo para cine no es radicalmente diferente, pero sí me permite ir en otras direcciones

estéticas.

–¿Y al momento de componer, hay imágenes en tu cabeza?

–No, no compongo pensando las imágenes. Componer es como saborear con el corazón. Componer no

es solamente una participación intelectual de la comprensión de cómo se construye una melodía con

su armonía y su contrapunto, sus ritmos y su cadencia, sino que es hacer prueba y error de

determinados colores sonoros. Así vas saboreando y vas sintiendo por dónde viene la melodía. Es una

sensación, por eso mi música va por momentos hacia cosas muy complejas y por momentos va hacia

cosas sumamente simples, porque no están hechas desde un punto de vista intelectual, sino que van

en la dirección en que yo las voy saboreando.

–Después de esta verdadera lección de cómo sentís la música, ¿seguís este año con tu

programa, Pequeños universos en canal Encuentro?

–Sí. Este año arrancó el ciclo de nuevo. Para mí es un regalo hacer ese programa de

televisión. Haciéndolo recibo más de lo que doy. La verdad que nunca pensé en hacer televisión y

Pequeños universos ya va por el tercer ciclo. Lo único que pienso es estar a la altura del cariño

que tiene la gente por ese programa.

–¿Cuales son tus proyectos para este año?

–Seguir con el programa de televisión, promocionando Pynandí en el interior y tengo pensado

para octubre hacer mi música con una formación de cámara y también poder llevarla por todo el país.

Un folclore muy globalizado

En relación con la música popular contemporánea el Chango advirtió sobre una tendencia muy

globalizada a la hora de asomarse al circuito mundial. "Lo que sucede es que realmente hay como una

globalización estética entonces, a pesar de ser un país con una gran diversidad musical pasa que

cuando llegan a los escenarios mundiales, el sonido y la estética termina estando bastante

unificado y tapa la gran diversidad que verdaderamente tenemos en nuestro país. Y en vez de

explotar cada vez más esas diferencias, como que todos los intérpretes van hacia la misma estética,

y eso es una lástima porque perdemos la capacidad de poder disfrutar toda la diversidad sonora que

tenemos. Un ejemplo es que uno va al festival de la tonada y lo que menos escucha es la tonada. El

folclore de cuyo es uno de los folclores más ricos y más complejos que hay en el país, y en los

espacios que hay a nivel nacional es el que menos oímos. Esa idea de que en los festivales era

salir al escenario y matar o morir, llevó a que se buscaran más arrebatadamente los resultados y no

se hiciera hincapié en el hecho de subir a un escenario a mostrar simplemente lo que se tenía para

cantar o decir y de qué forma se decía. Hoy hay excelentes exponentes folclóricos, aunque no

podamos acceder inmediatamente a ellos", finalizó.

Chango Spasiuk

Género: chamamé.

Lugar: Centro de Convenciones y Exposiciones Thesaurus (Malargüe). Hora: 20.