Espectaculos Martes, 7 de agosto de 2018

Celeste Carballo y el arte del saber

La artista se presentará el próximo viernes en el teatro Plaza y en esta nota cuenta que toda su carrera se la ha pasado estudiando distintos aspectos de la vida

Celeste Carballo será la invitada especial de la segunda edición del festival Godoy Cruz Rock & Blues. Cerrará el encuentro junto con su banda, Cosmonautas, el viernes a las 21, en el teatro Plaza. El encuentro continúa el sábado 11, con la actuación de bandas mendocinas en Maldito Perro y Rottem Bar & Music, en Godoy Cruz.

La inquieta Celeste Carballo transita un momento único en su carrera: su tema Me vuelvo cada día más loca forma parte de la banda de sonido de la película Re loca, protagonizada por Natalia Oreiro

Considerada uno de los íconos del blues y del rock en nuestro país, Carballo, junto con su banda Cosmonautas, viene de presentarse en grandes festivales, como Cosquín Rock, Barock, Rivadavia Rock, Elegidas y Mundo Verde, entre otros.

En 2015 grabó en vivo un material (también llamado Me vuelvo cada día más loca) que incluyó temas como Amanecer de un día García, junto con Juanse de Ratones Paranoicos; Hermano sol, dedicado al inolvidable Pappo, y Alfonsina volvé a nacer, una zamba original de Carballo.

Mientras, en 2016 grabó ¡Se vuelve cada día más loca por amor al blues!, teniendo una gran repercusión en todo el país. Tal es así que durante el año pasado y lo que va a de este una de las voces más conocidas de la escena musical nacional no ha parado de girar por diversos lugares del suelo argentino. Y ahora es el turno de Mendoza en el marco del Godoy Cruz Rock & Blues.

Escenario habló con la cantautora, que confesó que a lo largo de su carrera y en la actualidad nunca ha dejado de estudiar.

-¿Cómo nace esta revuelta?

-La idea que se me ocurrió era poner todo el disco Me vuelvo cada día más loca, en vivo en el teatro Opera, editado con seis temas nuevos.

-¿Cómo fue la selección de esos temas?

-La idea era compartirlo y poner temas que marquen. Amanecer de un día García con Juanse. También hay una zamba y un bluesito muy lindo que se llama Debajo del aguaribay. Este tema lo vengo tocando en vivo hace mucho, como 15 años, engancha a la gente, pero nunca lo había grabado. Ahora siento que encontró su lugar porque las canciones tienen que encontrar el disco justo. Estamos tocando, desde que grabamos el disco en 2015, todo el 2017 tocamos en festivales de rock.

-Hace mucho que no venís a Mendoza...

-Hace un montón que no voy, más de 15 años. Hubo una época que iba mucho porque me hice amiga de una banda de blues, La Jarillera. Con ellos tocamos juntos en boliches y festivales. Después tocamos en Buenos Aires y en la costa. Estoy contenta porque vuelvo de la mejor manera porque estamos afianzados con los clásicos, canciones nuevas y muchas cosas.

-¿Cómo nació hacer la música de la película Re loca?

-Me llamó Natalia (Oreiro), en enero, tipo 22. Me dijo de esta idea reentusiasmada: "Yo quiero que nos grabés esta canción para la película". A los pocos días fui a la filmación y hablé con el director, con el productor y con todo el equipo.

-Estamos en pleno auge del feminismo, lucha que vos empezaste hace muchos años...

-En todas las actividades, no sólo la música, estamos abriendo camino. Hace muchos años, como 30, que empecé a militarlo, pero es normal que los movimientos logren masividad en algún momento y eso está pasando ahora.

-¿Cómo se vive esto en la música?

-Por suerte hay muchas mujeres que participan e nlas bandas como músicas, no sólo como líderes o cantantes. Hay excelentes violeras, bajistas, bateristas. Pero es como todo, hay que estudiar para poder entrar en un medio.

-¿Lo experimentaste?

-A mi cuando me tocó explotar en la popularidad masiva tenía 27 años y había estudiado muy poca música, porque yo estudiaba psicología. Fue un cambio de plan, entonces me puse a estudiar música. Aprendí a estudiar a los 30 años, cuando empecé a estudiar piano, batería y guitarra, con un profesor todos los días, con horarios. Estudié inglés de la misma manera.

-Fuiste aprendiendo sobre la marcha...

-Cuando quise tocar el piano ya estaba Celeste y la generación (1985). Me regalaron un tecladito y no sabía ni una nota. Entonces empecé a estudiar con un pianista de jazz y ahí aprendí. Yo vivo estudiando y trabajando. La gente nos ve cuando vamos a tocar o en entrevistas y piensa que el resto de los días no hacemos nada (risas). Nosotros, los artistas, estudiamos, producimos, aprendemos tecnología, aprendemos a manejar programas. Hace 20 años que produzco los discos de forma independiente.

-¿Cómo ves el regreso de Charly García a los escenarios?

-Charly es un genio que tiene un background indiscutible. Tiene discos escuela en donde más de una generación aprendimos a producir, a hacer arreglos y crear canciones. Tiene un background de mucha calidad, no solamente en el rock sino que también se introdujo en música mas funky o bailable. Él produjo a muchos artistas, produjo Celeste y la generación. Fue un revolucionario. El publico y el periodismo tienen que poner el acento en Charly.

-¿Qué opinás sobre las nuevas generaciones musicales?

-Cada uno tiene que lograr su propio lugar estudiando y trabajando todos los días. Las generaciones nuevas están haciendo eso, entendieron que hay que prepararse, estudiar y aprender a escuchar al otro. Hay muchas chicas que me mandan mensajes de quiero tomar clases con vos. Quiero cantar Desconfío y pienso "sabes los equipos que hay que levantar, el tiempo que hay que hacer deportes y correr". No me quiero complicar con dar clases. Que escuchen los discos, aprendan y abran las gargantas (risas).

-Además de estudiar también hay que tener experiencia y esa magia innata...

-Las cuerdas vocales son músculos y tienen memoria, cuando pasas muchas veces por la misma canción cada vez te sale mejor. Por eso hay que cantar y cantar. Se canta con los pulmones, con el aire, si no hay aire no se puede.

-¿Cómo fueron tus comienzos?

-Canto desde que tenia tres años. Hacíamos recitales en mi casa de Devoto. Era una casa muy grande con un gran patio y venían los pibes del barrio con la sillita. Sacábamos una manta con mi hermana, me paraba detrás y entonces le decía que abra el telón, es decir que corra la manta (risas). "Bueno, ya sabes qué vas a cantar", me decía, y le respondía "no, no sé, ni idea". Claro es que abría el telón y empezaba a inventar cualquier cosa. Se distraían una hora y yo estaba inventando, toda mi vida lo hice (risas).

-Eso es lo innato...

-Hay vocaciones que son irrefutables. Empecé a estudiar psicología después del secundario por 2 años. Me gusta leer, estudiar pero la música me llevó por delante.

-¿Te sirvió la psicología para tu carrera?

-Cuando entrás a una sala de ensayo y hay cinco personas que quieren descollar y tocar una nota bien, es complicado. Entonces es mejor conocer el alma humana y los mecanismo, tener herramientas. Tuve que aprender de muchas cosas. De tecnología, de la parte contractual por ser artista independiente. A veces me sorprendo de todo lo que sé, por eso le digo a los chicos estudien. Me parece que tenemos que abrir las fronteras del conocimiento y para eso está bueno aprender.

-El estudiar es un eslabón para tu vida...

-Sirve para aprovechar la vida, para disfrutarla. Aprendiendo se disfruta. Ir a una reunión de negocios o en una ronda periodística y poder expresarse con conocimiento.

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