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Con el auspicio de Nihuil y Brava, el conjunto tocará gratis en Luján de Cuyo, como número de cierre de la Vendimia departamental. Será a las 21.30, en el predio de la ex estación de ferrocrriles ubicado en Azcuénaga y
Calle 13 desemboca hoy en Luján
Calma pueblo, que aquí están ellos. Y están para ofrecer un recital en el que entran los que quieran. Pero tampoco tanta calma, porque si Calle 13 toca esta noche, gratis, como cierre de la Vendimia de Luján, quiere decir que habrá fiesta, baile y desgarradoras expresiones de denuncia y crítica social. Es decir, una oportunidad inigualable para “portarnos mal”.
La familia puertorriqueña está encabezada por los tres hermanos: René Pérez o Residente, Eduardo Cabra o Visitante, e Ileana Cabra, también conocida como PG-13. Este triunvirato con menos de 10 años de trayectoria estará al frente de un show inusitado que ha generado enormes revuelos y expectativas en toda la provincia y sus alrededores.
Sin embargo, las miradas de las 40.000 personas que se esperan estarán enfocadas principalmente en René, ese tipo que “tiene el respeto que no se compra con plata” y que es “decente sin tener que usar corbata”. Dueño de esa voz transgresora y contestataria, Residente y su tropel llegan a Mendoza con el respaldo de su exitosísimo cuarto disco, Entren los que quieran, el cual ha puesto al grupo en un momento de respeto y ascenso que parecen no tener techo.
La placa es un claro avance en ese sendero de la fusión que emprendieron desde el principio, cuando aún se los tildaba de grupo de reggaetón. Pero Calle 13, de la mano de la amplitud musical de Visitante, siempre se animó a un distanciamiento de ese estilo. Y los resultados nunca estuvieron mal. Ya se arriesgaron con la salsa, la bossa nova, el jazz, el tango, la electrónica y ahora el merengue, el rock o el folclore latinoamericano se hermanan con las letras rapeadas de Pérez.
Temas como Calma pueblo, La bala, Latinoamérica, Digo lo que pienso o El hormiguero muestran que la madurez y el coraje de los artistas sigue creciendo. Pero ese tono controversial no deja de lado el amor, en La vuelta al mundo o Muerte en Hawai, o a la diversión plena con los contagiosos Baile de los pobres (un reggaetón con exquisitos arreglos de cuerdas), Vamo’ a portarnos mal o Todo se mueve.
Con un baúl lleno de premios, entre ellos Grammy y Grammy Latinos, y un boom de seguidores de la más genuina heterogeneidad en todo el continente, Calle 13 trae su mensaje directo y eficaz a nuestra provincia en lo que será un espectáculo imperdible que busca igualar a través de la diversidad y la franqueza. Como dice René: “Soy el que te recuerda cómo estamos de jodidos / Y que todos tus problemas pueden ser como los míos”.
Disparar con las palabras La lírica mordaz de Calle 13 se pasea con garbo entre el humor y la protesta, entre el sarcasmo despiadado y la metáfora inocente. Por eso sus canciones atrapan a niños, jóvenes y adultos, ya sea en busca de una rima entretenida, una ironía corrosiva o el meneo en una pista de baile.
La mirada valiente del letrista René Pérez ha posado su retórica en todo tipo de temáticas, sobre todo en las que resaltan las injusticias, así sean políticas, históricas o de cualquier otra índole. La guerra, las clases sociales, la inmigración, la industria discográfica, el Vaticano, las drogas o la educación han sido la inspiración de este autor, que ya ha sufrido distintos tipos de censura.



