Por Selva Florencia [email protected]
El popular cómico mendocino lleva su show Toy felí al teatro Imperial, de Maipú, ese que tanto disfrutaba en su infancia.
Cacho Garay: “Quise estar en el Imperial porque es adonde iba al cine con mi mamá"
Cacho Garay es uno de los humoristas más famosos del país y forma parte de esa élite de artistas que convocan sólo por poner su nombre en una marquesina. Tras una temporada muy exitosa en Carlos Paz (donde ganó el Premio Carlos al mejor humorista por su espectáculo Toy Felí), salió de gira por el país y regresa a Mendoza para ofrecerse a su gente.
En diálogo con Diario UNO, en su casa en Luján, Cacho aseguró que los shows de este viernes y sábado en el teatro Imperial serán emotivos porque en ese lugar vivió grandes momentos de su vida. “Quise estar en el Imperial porque es adonde iba al cine con mi mamá y a donde fui con mi primera noviecita”, evocó con cariño.
Así, desde las 21.30, estará haciendo reír a los mendocinos que tengan ganas de recibir al humorista que saltó a la fama a principios de siglo de la mano de Marcelo Tinelli y que ahora es una potencia en las temporadas estivales argentinas: para este verano, ya firmó contrato con Carlos Rottemberg para llevar su espectáculo a Mar del Plata.
–¿Cómo concebiste Toy felí y cómo cambió desde que lo estrenaste?–Este es un espectáculo que ha ido variando en cada función y que ha cambiado muchísimas veces, porque depende del público, de la ciudad en la que estemos y de las noticias de la actualidad. Alguna
ocurrencia o algo que haya pasado lo traslado al escenario. Es muy dinámico, pero siempre anclado en cuentos, chistes y anécdotas que hacen reír.–¿No hay casi diferencia entre el Cacho de arriba del escenario y el de entrecasa?–Muchas veces los periodistas me preguntan cómo hago para crear o formar este personaje, pero se terminan dando cuenta de que no es un personaje o una actuación, sino que yo soy realmente así. Creo que es eso lo que hizo que a la gente le cayera bien, que me invitaran a animar fiestas o a aparecer en la tele, como con Tinelli: es porque soy como soy.
–Debe de ser reconfortante venir a tu provincia y agotar dos funciones. Sos querido en tu tierra…–Nunca visitamos Mendoza dos veces al año, pero como mucha gente se quedó con ganas de ver el show cuando estuvimos en el Plaza (se agotaron las entradas), decidimos volver antes de fin de año. Y esta vez puse una sola condición: actuar en Maipú, porque es donde crecí, y surgió la idea de hacer el espectáculo en el Arena Maipú. Pero yo quise hacerlo en el teatro Imperial porque me une toda una historia con ese lugar, es a donde yo iba con mis amiguitos, a donde llevé a mi primera novia, después a mi primera esposa. He ido con amigos y de la mano con mi mamá cuando era chiquito a ver películas animadas. Y ahora que me han contado que han ampliado su capacidad, que está remozado, quise hacer el espectáculo ahí. Además, hay mucha gente no puede ir a verme al Plaza o a un show privado en el Hyatt, o irse de vacaciones a Carlos Paz, y la idea es hacer esto para mi gente.
–¿Qué solés hacer cuando venís?–Es bárbaro porque con la gente de Mendoza no sólo somos comprovincianos, sino que somos familia. Cuando estoy acá, voy a tomar mate con amigos de Lavalle o me como un asado con mi abuelo en General Alvear. A donde quiera que vaya me siento en casa porque es mi casa. La gente que me ve, me saluda como en casa, vivo igual que antes.
–¿Qué estás preparando para la temporada de verano?–Ya está todo firmado con el señor Carlos Rottemberg. Tengo el honor de que me haya convocado para estar con mi espectáculo en Mar del Plata. También llamó a la genia Fátima Florez y vamos a estar
los dos en ese teatro, aunque en salas diferentes. De paso, voy a ver si puedo aprender a nadar en Mar del Plata (risas). Me han dicho que el mar allá sólo sirve para aprender a nadar. El año pasado, disfruté mucho de Carlos Paz y ahora me toca estar en la otra punta.–El año pasado ganaste un premio Carlos, quién dice que este año no te traés un Estrella de Mar…–Sería muy lindo, pero no se lo dieron nunca a Alberto Olmedo, así que imaginate si me voy a ilusionar con eso. Me emociono con traerme el aplauso del público. Imaginate que hubo un año en que estuvimos nominados con Hugo Varela y después nos enteramos de que el jurado, en realidad, vota muchas veces sin ver las obras. De Córdoba traje varios premios, pero aunque no ganara o siquiera me nominaran, sólo quisiera que los jurados vinieran a ver mi obra.
–Supiste hacer un espectáculo con Facundo Cabral, ¿cómo lo recordás?–Como un grande, que es lo que fue. Todos los días alguien comenta algo de él, todo el tiempo, o cantando una canción de él. Sus composiciones tenían mucho de sabiduría y de belleza. Durante las 100 funciones que hicimos juntos, recuerdo que él siempre tenía un Malbec para convidar a los invitados y ese invitado era yo, porque teníamos los camarines enfrente. Nos tomamos 100 copas, una por cada noche que compartimos. Siempre digo que hablar con Facundo Cabral era como estar leyendo la Biblia y el Martín Fierro a la vez.
–Cacho Buenaventura hizo la previa de las dos últimas fiestas de la Vendimia, ¿te gustaría que te llamaran para la edición 2015?–Por el público mendocino, sí, porque siempre me acompaña. Pero me da la impresión de que todavía algunos piensan: “¿Cómo va a ser bueno este, si vive a la vuelta de mi casa?”. Claro que también hay que ver quiénes son los que toman las decisiones. La temporada termina antes de marzo, es decir que podría hacerlo perfectamente. Ojalá...
Toy felí con Cacho Garay
- Cuándo: Viernes y sábado, a las 21:30
- Dónde: Teatro Imperial (Perón y Pescara, Maipú)
- Entradas: $200, $180, $150




