El gran humorista cordobés se presenta este viernes y sábado en el salón Fader del Enjoy Casino con su nuevo espectáculo. “Parece que hay gente enojada de amanecer con vida”, reflexionó el cómico. 

Cacho Buenaventura y su humor en defensa propia en Mendoza

Por UNO

Por Oscar Trapé[email protected]

Su humor va por el rescate de lo simple que llena la vida de felicidad. A tal punto que Cacho Buenaventura –uno de los humoristas cordobeses más sobresalientes de la escena nacional– regresa a Mendoza para “reírse en defensa propia”.

Sí, con esta particular consigna el robusto hombre nacido en la localidad de Cruz del Eje invita al público local a divertirse mirándose a uno mismo: “La idea es juntarnos a reírnos de nosotros, de nadie en particular, y ser felices en la vida. Porque parece que hay gente que se levanta enojada de amanecer con vida”.

De esta forma, el enorme Cacho compartirá lo mejor de su comicidad este viernes por la noche y este sábado en el salón Fader del Enjoy Casino con los muchos mendocinos que lo siguen.

El cómico cordobés, con su tono entrador y su risa contagiosa, sigue haciendo foco en lo simple y maravilloso que tiene la vida. Claro que es un eterno agradecido de todo lo bueno que le ha sucedido en 40 años de trayectoria.

“A mucha gente se le pasa de largo lo de amanecer un día nuevo, al lado de su esposa y con los hijos haciendo ruido por la casa. Eso es maravilloso, pero hay gente que vive enojada. A todo eso no lo consideran algo lindo”, dice en un tono reflexivo.

De esta manera va más a fondo con el concepto: “Casi siempre nos estamos preocupando de las cosas que no son necesarias para ser feliz, para encontrar la paz y el equilibrio. Y hasta digo más, nos ocupamos de todo eso y no nos prestamos atención a nosotros mismo. No le prestamos atención a nuestra calidad de vida, pero no me refiero a la cantidad o los precios, sino al precio de la alegría en nuestras vidas. Yo cuando era chico vivía en un rancho en Cruz del Eje. Éramos cuatro hermanos y no teníamos ni un perro, pero siempre estábamos alegres. Nuestros padres nos enseñaron a decir gracias y a compartir con felicidad lo que teníamos, aunque no era mucho. Ahora que tengo la posibilidad de subir al escenario y que la gente pague para verme, yo siento la necesidad de bajar un mensaje de que se puede vivir feliz y en paz”.

En verdad, Cacho Buenaventura siempre hizo humor desde lo cotidiano. De esa forma el cómico se transformó en un referente, pero nunca se imaginó el poder de su mensaje humorístico. “Hace pocotiempo, termino una función, bajo del escenario y un hombre se me acerca y me dice: ‘Usted es el mejor, lejos’. Entonces lo miro y digo: ‘Comprador, no es para tanto’. Cuando el tipo me escucha se vuelve y me sorprende: ‘Te digo que sos el mejor porque hace una semana perdí a uno de mis hijos y pensé que no me iba a reír nunca más en la vida’. En ese momento no sabía qué decirle. Así que me acerqué y le di un abrazo fuerte. También me ha pasado que hay gente que me ha contado que en el momento que le estaban haciendo rayos por un tumor escuchaba mis cuentos”, recuerda al borde de la emoción.

A los segundos, Cacho se vuelve a calzar el traje de humorista y asegura: “El humor en defensa propia no sólo es un buen título, sino que es una mejor intención. Siempre con la familia te encontrás en los hospitales, en los cementerios y cuando alguien está enfermo. Pero nunca nos juntamos cuando estamos en paz. Por eso la gente se tiene que dar cuenta de lo bueno y lindo que es compartir algo simple, como tomar un mate o una cerveza”.

En esta oportunidad el hombre de Cruz del Eje llega al escenario local con cuatro músicos amigos que lo acompañarán en algunas canciones que también forman parte de su show.

“Los músicos son amigos que no me cobran, pero no porque no cobren tienen derecho a no hacer nada, por eso me acompañarán en unos temas que canto para que la gente se emocione y se vaya feliz a su casa, porque para eso pagan”, cierra.

  • Cuándo: viernes y sábado, a las 22
  • Dónde: salón Fader del Enjoy Casino (Primitivo de la Reta y Amigorena, Ciudad).
  • Entradas: $260, $230 y $180