Por Selva Florencia [email protected]
Para María Kodama, Jorge Luis Borges no tenía humor, sino que era un hombre irónico. Así, con esa contundencia, contestó la viuda del gran escritor argentino al ser consultada por Escenario & tendencias sobre esa característica de la literatura borgeana, que ha sido objeto de estudios y libros.
Kodama está en Mendoza para cerrar las primeras “Jornadas temáticas de literatura argentina contemporánea” que se están realizando en la UNCuyo.
¿Y cuál es la temática del encuentro? Justamente “El humor en la literatura argentina” y en el día de cierre el eje temático será “Borges y el humor”.
Antes de viajar a la provincia, la presidenta de la fundación Jorge Luis Borges accedió a una entrevista.
–¿Borges tenía algún tipo de humor?–Borges no tenía humor, Borges era irónico, que es muy diferente al humor. El humor es una cosa y la ironía otra. Él era irónico, no humor (sic). (Decir que tiene) humor es... no sé, gente que no lo conoce y dice: ‘Ay, sí, esto es divertido’. Bueno, si es divertido me parece bien, cada uno interpreta como quiere la obra y me parece perfecto, pero habiéndolo conocido y habiendo crecido a su lado, evidentemente, yo diría que era un ser irónico y a veces, de una ironía terrible, pero jamás lo pondría como humorista y tampoco a él le hubiera gustado eso.
–¿Qué desafíos presenta difundir su obra?–Es como con la difusión de cualquier otro tema, uno tiene la responsabilidad de saber cuáles eran los gustos de esa persona y tratar de respetar la línea de ese ser que partió y no está más. Lo más terrible es, en realidad, toda esta historia de internet, que sería un medio maravilloso para elevar la cultura de la gente, al igual que la televisión, pero en lugar de eso hay una desinformación y una serie de datos que no sirven o son equivocados. Y si los ministerios de educación no toman una medida para que alguien haga un chequeo de que los datos que allí se ponen con correctos, vamos a terminar como los trogloditas, con una confusión total de todos los conocimientos. Por ejemplo, se subió a internet el poema Instantes, que a mí me costó ocho años de mi vida llegar a determinar con las pruebas que no era de Borges. Pienso que los ministerios de educación de todo el mundo deberían tomar cartas en el asunto y poner gente a supervisar esos datos para que salgan bien y las jóvenes generaciones los aprendan correctamente.
–¿Usted usa internet?–No, pero he visto esto. No tengo tiempo, ni tampoco tengo televisión, por decisión mía, porque las cosas que uno ve son de tan mala calidad que no valen la pena.
–¿Vio el dibujo de Google por los 112 años del nacimiento de Borges?–Sí, lo vi,me lo mostraron. Es una cosa interesante, muy linda y además un homenaje muy lindo. No estoy contra eso, estoy a favor de que todo sea chequeado y llegue bien a las nuevas generaciones.
La conferencia de Kodama será este sábado a las 12.15, en el aula C-8 de la Facultad de Filosofía y Letras, de la UNCuyo (parque General San Martín, Ciudad). La entrada es gratuita.



