Ascenso y caída

Por UNO

Whitney Elizabeth Houston nació el 9 de agosto de 1963.

Desde pequeña mostró interés en la música, bajo la influencia de varias cantantes de soul en su familia, incluidas su madre Cissy Houston y sus primas Dionne Warwick y Dee Dee Warwick, así como su madrina Aretha Franklin.

A la edad de 11 años empezó a cantar en el coro de una iglesia de Nueva Jersey, después de lo cual pasó a cantar con su madre en clubes nocturnos de Nueva York, donde fue descubierta por el jefe del sello discográfico Arista Records, Clive Davis.

Fue la cantante femenina más premiada de todos los tiempos, según el libro de Records Guinness. Entre los galardones que recibió se cuentan dos premios Emmy, seis Grammy, 30 Billboard Music y 22 American Music.

Canciones inolvidablesEntre sus éxitos musicales, repartidos en siete álbumes, figuran las canciones I Will Always Love You, Saving All My Love for You, How Will I Know, The Greatest Love of All y I Wanna Dance With Somebody (Who Loves Me).

Su versión del himno nacional estadounidense en el Superbowl de 1991 es considerada como inmejorable y se convirtió también en un éxito de cartelera.

Para 2010 ya había recibido un total de 415 premios a su carrera, siendo también una de las artistas que vendió más discos en la historia, más de 170 millones de álbumes y sencillos.

Pero los últimos años de su carrera se vieron opacados por el consumo de drogas y un matrimonio turbulento con el también cantante Bobby Brown.

Su faceta como actriz continuó con las películas Waiting to Exhale (1995) y The Preacher's Wife (1996, con Denzel Washington).

Este año se iba a estrenar Sparkle, en la que, al igual que sus anteriores filmes, tenía el papel protagónico.

La caídaLa cantante disfrutó de un gran éxito musical en las décadas de los ochenta y noventa, pero en los últimos años su carrera se truncó por sus abusos a las drogas y su conflictiva y violenta relación con el productor de rock Bobby Brown, su marido entre 1992 y 2006, y padre de su única hija, Bobbi Kristina.

Las drogas le pasaron factura, su voz se volvió ronca y las ventas de sus discos se desplomaron. A pesar de un tímido resurgir en 2009, no terminó de despegar. Su muerte pone fin a una espiral de autodestrucción.

Fuente: BBC Mundo y ABC.es