Gisela Emma [email protected]
“¡No puede ser, pero si tiene una cara de mina!” “¿Cómo? Pero si tiene cuerpo de hombre, para qué se viste de mujer?”. Muchas son las reacciones que despierta una tendencia que hace furor en las pasarelas más prestigiosas del mundo: la moda andrógina. Andrógino es, según la Real Academia Española, “una persona cuyos rasgos externos no se corresponden definidamente con los propios de su sexo”.
La inquietante y embriagadora belleza del modelo Andrej Pejic, nacido en Bosnia y crecido en Australia, saltó a las pasarelas el pasado invierno boreal envuelta no precisamente en ropa de hombre, género al que biológicamente pertenece, sino como estrella de la colección de mujer de Jean Paul Gaultier, quien se atrevió a ponerle hasta un traje de novia.
Alto, rubio, delgadísimo, con un rostro de proporciones griegas y una mirada de mujer perturbadora, Pejic siempre pareció una chica, según él mismo ha dicho en varias entrevistas. Y esa apariencia natural, con la que él aprendió a jugar y a experimentar en su adolescencia, se ha convertido en el nuevo motor que marca tendencias en una industria ávida de productos hipnóticos para la retina. Si Kate Moss fue la reina de las féminas que jugaban a ser chicos malos, Andrej Pejic representa precisamente la inversión de ese concepto.
“Andrej Pejic es el reflejo de nuestros tiempos y nuestra cultura. Ahora que en el mundo de la moda la sexualidad se cuestiona constantemente y se difuminan las fronteras, Andrej es exactamente lo que se ve ahí fuera”.
Es muy posible que el clásico macho argentino no esté de acuerdo con la visión de la realidad que Harriet Quick, la directora de moda de la edición estadounidense de Vogue, ofreció en el diario The Telegraph en referencia al chic@ de moda, pero muchos otros no encontrarán la androginia de Andrej ni excesiva ni sorprendente y sí bastante cercana a una parte de la realidad.
“Los fotógrafos parecen estar encantados con mi look. Ellos hablaban sobre mi extrema androginia y comentan mucho sobre cuán delgado soy”, dijo el singular muchacho, hoy el ícono máximo de esta moda, al terminar una de sus campañas.
Hace apenas dos años este chico, que explota su físico pero utiliza la cabeza para devorar la obra de Leon Trotsky, trabajaba en un McDonald’s en Melbourne, donde fue “cazado” por una agencia que primero lo invitó a desarrollar músculos para ser modelo masculino. Pero su instinto le sugirió que se alejara del gimnasio. “Menos mal, si no, no cabría en las prendas de chica”, dijo en una entrevista en The Telegraph.
Pero Andrej no es el único modelo que copa las pasarelas y tapas de revistas. A él se suman, entre otros, el también australiano James Varley, quien dijo sobre la androginia: “Es el punto medio. Es la unidad pero que mantiene la individualidad”.
Otros casos son los de la transexual brasileña Lea T, hija del ex jugador de la selección de ese país, Toninho Cerezo, y la sobrina del cantante español Miguel Bosé, Bimba, indiscutible en todas las pasarelas europeas y de Nueva York.
Referentes mendocinos
Escenario & tendencias les consultó a tres referentes de la moda su opinión sobre la tendencia andrógina y sobre cómo repercutiría este tipo de campañas en Mendoza.
“Es difícil opinar. Primero hay que destacar que estos factores son aislados y mediatizados. No es una cuestión mundial, como han sido tan extravagantes han tomado conocimiento público, pero no popularidad, que es otra cuestión”, resaltó Gabriel Canci, productor de modas.
Y agregó: “Andrej tiene un cuerpo impresionante. Lady Gaga es otro ejemplo de esta moda y para mí el precursor masivo es Marilyn Manson. Creo que es parte de un producto muy nuevo, del siglo XXI”. Además, dijo: “En lo personal no me gusta y eso que no soy conservador ni pacato. Es más, si hay un ícono que ha marcado transgresiones en el espectáculo soy yo. No es que esté en contra, pero no lo comparto”.
Por su parte, la diseñadora Norma López dijo que se animaría a hacer una campaña de moda andrógina, pero que sería difícil que funcionara en Mendoza. “La de Mendoza es una sociedad muy conservadora, creo que costaría pero con el tiempo puede llegar a aceptarse. Si los diseñadores europeos lo vienen haciendo, seguramente la tendencia va a llegar, aunque lo que empieza en el primer mundo nos cuesta tres o cuatro años adaptarlo”.
Francisco Álvarez, modelo, bailarín y actor de la serie Las viajadas (que retrata el mundo de los travestis y que tendrá su estreno en setiembre, por Incaa TV digital), señaló sobre la moda andrógina: “Me parece un poco peligroso. No tengo nada en contra de la imagen andrógina, siempre que se sepa que es desde el punto de vista de la moda. Pero creo que hay mujeres ‘zarpadamente’ bellas y que tienen que conservar su lugar. Son sólo muñequitos-fetiche para ciertos diseñadores que se inspiran”.Y explicó: “Hay una tendencia hacia la androginia, sobre todo en la alta moda, las mujeres suelen tener menos cintura, tipo ávatar. Y los chicos que antes se mataban en el gimnasio ya ‘fueron’, ahora los diseñadores piden cuerpos delgados y totalmente tonificados. Buscan una imagen etérea y liviana”.


