Espectaculos Sábado, 26 de mayo de 2018

Agustina Capello en la piel de Frida Kahlo

La puesta de Damián Marcellini se detiene en un día de la pintora mexicana, en el que evoca a sus grandes amores y sus obsesiones.

Como el título de una de sus pinturas más famosas, la presentación lleva el nombre de Viva la vida.

Cuenta la sinopsis que en un día de muertos, Frida Kahlo espera a sus invitados y mientras cocina, recuerda a Diego Rivera, Rockefeller, Trotsky, expone su opinión sobre los artistas, sobre México, Estados Unidos, Francia y surge inevitablemente el recuerdo del accidente y la presencia de la muerte.

Este monólogo de amor, pasión y dolor fue escrito en 1998 por Humberto Robles y surgió a partir de una investigación que el autor hizo para realizar otra obra de teatro que nunca escribió, se trataba del encuentro imaginario entre cuatro de las mujeres más importantes y emblemáticas de México de los años '20 y '30: Frida Kahlo, Tina Modotti, Nahui Ollín y Antonieta Rivas Mercado. Muchos de los textos de la obra fueron extraídos de cartas y escritos de Frida, son literales sus impresiones, lo que pensaba sobre los artistas y los intelectuales y la narración del accidente.

En esta nota con Escenario, Agustina Capello nos cuenta como es estar en la piel de Frida.

-¿Hace cuánto que personificás a Frida en esta obra?

-Como primera instancia este proyecto lo comenzó nuestro productor Ignacio José, él nos presentó todo esta historia maravillosa, y comenzamos desde mayo del año pasado con los ensayos. La primera presentación fue en septiembre, en Córdoba.

-¿Cómo fue encarnar este personaje increíble?

-¡Una maravilla! Aún sigue siendo un proceso muy curioso el de representarlo, porque cada función descubrimos otro detalle de Frida, que antes no estaba, no solo por la mera interpretación de las acciones de la obra, sino por la repuesta del público en el que cada uno, se refleja, se distancia, se entretiene, y deja reflexionando de manera individual a cada espectador. La historia de Frida es sobre toda las cosas, humana, ¿qué quiero decir con esto? Ella era simple y se permitía decir lo que pensaba. Eso en la sociedad repercutía fuertemente, cito una frase de la obra, dirigida a los artistas del momento: "hablan de revolución del arte, envenenan el aire con teorías y más teorías que jamás van a cumplir, viven a cuesta de estas par de perras ricas y al otro día no tiene que tragar en sus casas". Como dije antes la repuesta del público es gratificante, sus risas, sus emociones, es un disfrute a pesar de toda su trágica vida.

-¿Qué es lo que más te costó? ¿Y lo más sencillo?

-Hubo muchos desafíos pero en particular dentro de todos estos desafíos, fue el poder "pasar por el cuerpo", su estado físico. Frida de niña sufría de poliomielitis que es una enfermedad infecciosa producida por un virus que ataca la médula espinal provocando atrofia muscular y parálisis. Luego con el tiempo fue mejorando pero por consiguiente la vida la ata nuevamente al dolor con un accidente muy grande y grave que sus secuelas la acompañaran por el resto de su vida. Si bien identificar las acciones y recorridos atravesados por esta afectación de su cuerpo el problema es ¿cómo sostener y ser consiente en todo el recorrido de la escena? Fue una construcción en donde trabajamos mucho con el director Damián Marcellini y la asistente de dirección Cecilia Soria. Sin ellos: que me decían "sostene, sostene". No lo hubiese podido lograr. Y lo que menos me costó (por decirlo de alguna forma) fue el memorizar el texto, escrito por un gran autor mexicano que es Humberto Robles. Fue una propuesta desde el director en focalizarme en aprender el texto como primera instancia.

-¿Qué es lo que más admirás de Frida?

-Absolutamente todo. Su fortaleza, a la hora de enfrentar muchas situaciones dolorosa en su vida como es la de perder a tres hijos, tres abortos, la capacidad de seguir apostando a un amor tan loco e irracional como es el que le tenía a su Rana Sapo (Diego Rivera). Pero lo mejor que tiene Frida fue claramente su fidelidad hacia ella misma, a sus ideales, eso es lo más admirable. Lo que en aquellos años era un modelo de mujer que corrompía con todo los estándares, y que hoy por hoy se la sigue consagrando como un icono de revolución y feminismo, siendo consiente Frida de tal hecho pero aun sin saberlo ella eligió ser quien es hoy.

-¿Qué otros papeles has interpretado en tu carrera?

-Llevo más de seis años ejerciendo, e interpretado papeles simultáneos y no tan reconocidos, pero siempre en un mismo recorrido en el drama, desde una chica huérfana sufriendo de un exilio, hasta un personaje construido en rasgos al personaje de Bernarda Alba una obra de García Lorca. Sí, como dije antes, siempre desde el drama.

-¿Con qué se va a encontrar el público que vaya a ver el monólogo?

-Se van a encontrar con muchas sorpresas, algunas muy divertidas otras no tanto, pero así fue su vida, atreviéndome a denominarla como una "montaña rusa", por los sentimientos y emociones que se trata de trasmitir a los espectadores. Desde el espacio de la puesta, ambientado a "la casa azul", la casa de Frida que hoy es un museo, acompañada con luces, música, canto y hasta la misma Frida se anima a interpretar otros personajes que la rodearon en su vida. Aquellos fanáticos de Frida, van a poder identificar cada palabra, imagen, cuadro, momento de vida de Frida, porque es una obra escrita al 90 por ciento de su propio diario íntimo. Van a reír, llorar, emocionarse, pero sobre todas las cosas vivenciar y ser parte de un día de Frida Kahlo, en una fiesta tan consagrada en México como es el día de los muertos.

-La relación de Frida con la muerte era muy particular ¿Qué pensás de eso?

-Sí, ni hablar. Si hay alguien que pensaba en la muerte era ella, sentía la muerte muy de cerca y por ello es que le tiene tanta consideración, cito una frase de la obra: "no le digan a la pelona que estoy acá".

-¿Qué tienen en común el personaje y vos?

-Siento en común ese uso del arte de no hacer lo que se espera sino de hacerlo por mero placer y bienestar. Es decir ella pintaba sus cuadros por el mero hecho de que es lo que tenía a su mano, la simplicidad y crudeza dos características que son notorias en Frida.

-¿Qué recorrido han realizado por el país?

-Ignacio José, el productor, es el que nos llevó a recorrer todas las salas de estos lugares, fuimos por el interior de Córdoba, Tanti; Río Cuarto; El Fortín; Villa María. Y por distintas provincias, como Tucumán, Santiago del Estero y Buenos Aires.

Cuándo: Este sábado, a las 22.

Dónde: Teatro Selectro (Capitán Fragata Moyano y 9 de Julio, Ciudad)

Entradas: $250

Puntos de venta: www.teatroselectro.com.ar. Boletería del Teatro

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