Abel Pintos pone hoy el broche final a Rivadavia Canta al País y el próximo domingo cierra la Tonada. La “promesa” del folclore que finalmente se cumplió.

Abel Pintos: “Me queda mucho por aprender”

Por UNO

"Me está yendo muy bien", dice Abel Pintos, quien será el número de cierre hoy, en la última nochede Rivadavia Canta al País, y también el próximo domingo, cuando finalice en Tunuyán el Festival de

la Tonada. Usuario asiduo de la tecnología y las redes sociales para difundir su música, Pintos no

ha perdido ni un ápice de humildad a pesar de las 2.000 personas que visitan a diario su página

web, las 10.000 que lo siguen por Twitter o los 40.000 seguidores de su Facebook oficial.

Con sólo 26 años, pero 15 de carrera, el cantante no sólo será el atractivo principal de dos

de los más grandes festivales de la provincia, sino que viene tocando a diario por todo el país con

las canciones de su reciente álbum, Reevolución. Esta placa lo consolida como autor y compositor,

define más su estilo y expande su llegada al público. Pero para hablar de estilos, definiciones,

períodos nuevos y relaciones con el público está Abel, quien respondió con amabilidad y buen humor

las preguntas de Escenario.

–¿Vas a presentar Reevolución?

–Durante la época de festivales solemos hacer una lista de temas que es como un disco de

grandes éxitos, una lista bien "hitera" de canciones que la gente ya conoce desde hace mucho

tiempo. Eso lo mezclamos con las nuevas y hacemos un concierto para interactuar con el público. En

marzo vamos a empezar una gira de presentación del CD por el país y llegaremos a Mendoza con un

concierto distinto. Ahora tocamos unas ocho canciones nuevas que representan de forma clara y

puntual de qué se trata el disco.

–Te consideraban la "promesa" del folclore, ¿se cumplió lo que esperabas?

–En algún momento empezamos a tomar partido y dejamos de ser lo que el entorno hizo de

nosotros para crear nuestro propio estilo. Lo de la promesa grafica lo que quiero decir, todos

somos una promesa para los que nos rodean y llega un momento en que nos transformamos en una

realidad porque empezamos a crear nuestro camino. No soy un pibe, pero sí un joven de 26 años. Ya

pasaron 15 de carrera, pero sigo teniendo mucho por aprender y todo eso se refleja en la música.

Creo que hay ciertas cosas que caracterizan mi estilo a esta altura del partido, pero no considero

que mi estilo esté definido. Tanto este disco como los futuros van a seguir siendo de búsqueda y

pruebas que se van sumando a estas características que ya tengo.

–¿Ese estilo renueva tradiciones?

–Me considero un folclorista o un músico popular, pero no tradicional. Respeto las

tradiciones, pero soy un músico que busca plantear una forma que quizá dentro de 30 o 40 años,

porque las tradiciones se hacen con los años, se vuelva justamente una tradición. No quiero cambiar

el folclore, quiero aportar nuevas cosas.

–¿Te sentís un galán del folclore?

–(Ríe a carcajadas) No, la verdad es que no, no me siento así. A muchos artistas los reciben

con muchos gritos y elogios de la platea femenina. La verdad es que es una entrega que está

buenísima, una forma de transmitir el cariño y el gusto que sienten por uno y su música. Está

buenísimo, no lo voy a negar, pero no me siento así. Eso se lo dejo a otros artistas. Soy un tipo

muy romántico, pero creo que hay otros artistas que arrancan muchos más suspiros que yo.

–¿Cómo es tu relación con Gieco?

–León y yo tenemos una relación muy especial, siempre lo fue. Por León siento el cariño y el

respeto que uno siente por su padre, entonces no puedo afirmar que seamos amigos. Quién puede

afirmar que es amigo de su padre. Me ha cuidado y enseñado mucho, y lo sigue haciendo. Él siempre

confió en mí y me mostró su orgullo y felicidad de una manera muy emotiva. Siempre hacemos cosas

juntos y va a seguir siendo así porque tenemos ese lazo emocional bien marcado.

–En el folclore se trabaja mucho en familia, ¿por qué pensás que se da eso?

–Es una cuestión que nace en la casa normalmente si es una casa en la que la música

folclórica es el hilo conductor dentro de los gustos de la familia. Es difícil que a los miembros

generacionalmente distantes de una familia entera les guste a todos la misma banda de rock. Con

otros géneros no pasa, pero con el folclore, cuando en el seno de una familia alguien empieza a

inclinarse por ese género, el gusto se comparte y todos empiezan a acompañarse.

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Abel Pintos.
Abel Pintos.
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