Rosa María Juana Martínez Suárez, conocida bajo el seudónimo de Mirtha Legrand, nació el 23 de febrero de 1927 en Villa Cañás, Santa Fe, en el ceno de una familia humilde. Hija de José Martínez, librero, y la española Rosa Suárez, maestra de escuela, hermana de José Martínez Suárez, director de cine y su gemela María Aurelia Martínez Suárez, actriz conocida como “Silvia Legrand”.
A fines de la década del ´30, fue distinguida por el entonces presidente Roberto Ortiz en el marco de los festejos por los carnavales y la condecoró “Reina del corso”, a raíz de ello, Luis César Amadori descubrió sus dotes actorales y la convocó para actuar, junto a su hermana, en Hay que educar a Niní y, más tarde, en Novios para las muchachas (1941), dirigida por Antonio Momplet.
Su gran simpatía, su cálida belleza y su inmensa personalidad marcaron el camino de “Chiquita”, quien a los 14 años fue rebautizada por su representante Roberto Cerebello como Mirtha Legrand, al mismo tiempo que Francisco Mugica la eligió para el papel principal de Los martes orquídeas (1941), que la popularizó en el mundo de habla hispana y la consagró. La presentación de la película fue en el cine Broadway y Legrand, ya adulta, recordaría: “Llegué en tranvía y me fui en un Cadillac. No sé de quién era, pero me acompañaron mi madre y mis hermanos”.
A partir de allí su vida cambiaría para siempre y se cumpliría paso a paso su gran sueño. Primero de la mano del género romántico en films como El viaje y El espejo y luego incursionando en la comedia como El retrato y La vendedora de fantasías.
Aceptada y querida por el público, hacia finales de la década del 50 y comienzos del ´60 Mirtha asumió sus compromisos dramáticos más serios. En teatro participó de La luna es azul (1957), Buenos Aires de seda y percal (1962), con Niní Marshall y Divorciémonos (1964).
En 1945, durante el rodaje de Cinco besos, conoció al director franco-argentino Daniel Tinayre. Ambos contrajeron matrimonio meses después, el 18 de mayo de 1946, cuando ella tenía solamente 19 años y él, 36.
El hecho fue tan importante, que la revista Radiolandia compró los derechos para tener en exclusiva todos los detalles y características de la boda y llegó a vender más de 40 mil ejemplares. En 1948, nació su primer hijo, Daniel Andrés, y en 1950, su única hija, Marcela.En el cine fue figura central de En la ardiente oscuridad y La patota, las dos de su esposo y Con gusto a rabia, que rodó en 1965 en pareja con Alfredo Alcón, la que fue su última película.
Su carrera cinematográfica estuvo intercalada por actuaciones en el medio televisivo. Actuó en TV casi desde sus comienzos, en M ama a M, con Mariano Mores, y Carola y Carolina, con su hermana Silvia por Canal 13.
Tras un pequeño período de inactividad, en 1968 Alejandro Romay, director del entonces Canal 9, le ofreció a Legrand conducir un ciclo titulado Almorzando con las estrellas. Su primera emisión fue el 3 de junio de 1968, alcanzó 18 puntos de rating, teniendo de invitados a Alberto Migré, Daniel Tinayre, Leopoldo Torre Nilsson, la escritora Beatriz Guido y Duilio Marzio.
Tiempo después, el programa fue renombrado y se lo denominó Almorzando con Mirtha Legrand gracias al protagonismo que había adquirido la conductora. Para los años 70, Legrand encabezaba las más importantes revistas de interés general y era considerada una de las mujeres más influyentes de Argentina. Varios años después, se la apodaría "La reina madre de la televisión" o "La diva de los almuerzos".
No existe personalidad del ambiente artístico que no se haya sentado a almorzar con La Chiqui. En su ciclo han pasado centenares de políticos y personalidades del mundo entero y se han generado diversas polémicas. Mirtha invitó a los famosos a almorzar luego en Canal 13 y ATC y sus almuerzos desde la ciudad balnearia de Mar del Plata se convirtieron en un clásico. Su programa supo ser el ciclo que mayor continuidad tuvo en la pantalla chica y se mantuvo vigente hasta el 2011. El 24 de octubre de 1994 falleció su esposo, a causa de hepatitis B y en abril de 1999, murió su hijo, con 51 años, a causa de un cáncer de páncreas.“Pienso en la muerte. El que dice que no lo hace, miente. Pero no tengo miedo de morirme; soy católica. Eso sí: me daría mucha pena, porque no quiero dejar a mis seres queridos. Gracias a Dios tengo salud y me cuido bastante. Además creo en el destino. Está todo marcado”, reflexionaba la gran diva .
Legrand se ha destacado por su sorprendente vitalidad y memoria, que se hacían evidentes cuando realizaba su programa diario de 120 minutos de duración. A su vez, es elogiada por su elegancia, siendo vestida por los modistos más importantes.
En cuanto a premios, Mirtha alzó el Cóndor de Plata en 1945 por su labor en La pequeña señora de Pérez y el especial a su trayectoria en 1997, entregados por la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina.
Recibió 15 Martín Fierro, uno de Oro en 1993, a la trayectoria en 2008 y el de Platino en 2009, entregados por Aptra, dos premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de la Argentina, en 1944 y 1952 y tres Konex, uno de ellos de Platino.
Abuela de 3 nietos, Ignacio y Juana Viale del Carril, los mayores, siguen los pasos de sus abuelos maternos en el ambiente artístico y Rocco Gastaldi, hijos de Marcela con Ignacio Viale del Carril y Marcos Gastaldi, su actual pareja, Mirtha también tiene dos bisnietos: Ámbar de Benedectis y Silvestre Valenzuela (ambos hijos de Juana Viale con Juan de Benedectis y Gonzalo Valenzuela) y un tercer varón que viene en camino.
Fiel a su estilo, Legrand siempre ha salido a defender con uñas y dientes a sus familiares cuando éstos se vieron involucrados en escándalos mediáticos, como fue la separación de Marcela, las polémicas de su nieta Juanita con la prensa o los asedios que sufre el clan Legrand-Tynare.
Hoy La Gran Diva de la tevé argentina se encuentra preparando su regreso a las telenovelas. La estrella volverá a la ficción en la pantalla de Telefe con La dueña junto a un gran elenco de actores: Claudia Lapacó, Fabián Vena, Gabriel Corrado, Andrea Frigerio, Benjamín Vicuña, Soledad Fandiño, Brenda Gandini y Jorgelina Aruzzi.
“Les he dado mi vida .Todo lo que hice fue porque soy una gran luchadora. No me arrepiento de nada”, de esta forma la estrella de la argentina definía su larga y exitosa carrera.
Fuente: MinutoUno.com


