Editorial Martes, 5 de junio de 2018

Un nuevo disparate de Donald Trump

El presidente de Estados Unidos ha exhibido hasta ahora una serie de sorprendentes reacciones que no cuadran con lo que se estilaba en la Casa Blanca. Pero le ponen la correa.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha exhibido hasta ahora una serie de sorprendentes reacciones que no cuadran con lo que se estilaba en la Casa Blanca.

Sin embargo, hay algo que es muy positivo: poco a poco el propio sistema democrático de EE.UU. lo está poniendo en caja. A veces imperceptiblemente.

Esto no significa que Trump vaya a cambiar radicalmente su estilo y se vaya a transformar de un día para otro en un hombre previsible y sabio.

Simplemente quiere decir que ahora tiene más conciencia práctica de que hay algunos límites que no podrá sobrepasar.

Porque él no es Putin. Ni el presidente chino Xi Jinping. Ni las instituciones de su país se lo permitirían.

Por ejemplo, Trump defendió una supuesta capacidad de aprobar un indulto para él mismo en caso de ser condenado en la investigación del fiscal especial sobre la trama rusa, es decir, aquella tramoya que habría realizado el Kremlin de Moscú durante la última campaña presidencial para afectar a Hillary Clinton.

"Tengo el derecho absoluto de perdonarme a mí mismo, pero ¿por qué haría eso cuando no he hecho nada malo?", escribió en Twitter.

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