En el Gobierno nacional están de acuerdo en que la gobernadora de sostenga hasta donde sea necesario la pelea que libra con los gremios .
Por su parte, esos sindicatos, vinculados a facciones partidarias, insisten en montarse al envión del año electoral que vive el país y a que esas organizaciones de trabajadores tienen también sus propios comicios este año.
Algunos de sus líderes gremiales se muestran -sin empacho- con desprestigiados dirigentes del kirchnerismo. Y así es como libran una batalla basada en una peligrosa exacerbación de "la cultura del paro".
El oficialismo siente que al denunciar al gremio por impulsar un paro político está más cerca de su base electoral que si aceptase pagar una paritaria más alta con tal de que se normalizaran las clases.
La gobernadora asegura que los gremios docentes hace rato que dejaron de discutir salarios para lanzarse a hacer política gremial y partidaria.
Y cree que los bonaerenses esperan que ella dé estas peleas, porque para repetir con los dirigentes gremiales lo mismo que los otros políticos (léase peronistas)lo hubiesen votado a Aníbal Fernández.
Vidal, que sigue siendo la funcionaria política con mejor imagen el país, machaca que la intransigencia de los dirigentes no tiene que ver con cuestiones salariales, sino partidarias.
Los gremios sostienen, por su parte, que esta pelea es una de las pocas vertientes para desgastar políticamente a Vidal, y hacerle daño electoral en agosto y octubre.
La gobernadora retruca que no va a especular con el daño electoral y que dará el debate por esos chicos que hoy encuentran la escuela cerrada.
Como se ve, a ambas partes no les faltan argumentos.
Con una diferencia: Vidal representa el voto popular. Ella condensa el universo electoral bonaerense; en tanto que los gremios son la voz de facciones.
Vidal tiene la obligación de trabajar por el bien común y de cuidar la plata de los contribuyentes. Los gremios representan sólo a un sector de estatales y no les interesa si el aumento que ellos piden hace volar por los aires el presupuesto provincial.
Como desteñido telón de fondo, ahí están los alumnos. Miles y miles de chicos a los que se les niega el derecho a la educación.
