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Cada $10 que entran en una casa, más de $3 se van en alimentos y bebidas. Compras al por mayor y abastecerse en negocios cercanos son algunas de las opciones.

Trucos y estrategias para estirar el sueldo y llegar a fin de mes

Por Cecilia Amadeoamadeo.cecilia@diariouno.net.ar

Llegar a fin de mes está significando para muchos una tarea cada vez más complicada. Con una inflación anual que llega casi al 40% según algunas consultoras privadas que miden el índice de precios al consumidor, el dinero parece escurrirse de las manos, lo cual obliga a desplegar ciertas estrategias para hacerlo rendir más.

Algunos viven la experiencia como si fuera una verdadera economía de guerra, limitando las compras a alimentos e insumos básicos para la subsistencia, y otros no se resignan y buscan alternativas para no dejar de consumir ciertos bienes.

Según los resultados obtenidos por la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares realizada en 2013 y difundida en abril de este año, los hogares cuyanos destinan el 31,6% de sus ingresos a alimentos y bebidas. Dicho en criollo, esto significa que de cada $10 que entran en una casa, $3,16 se van en comer. No debe extrañar, entonces, que quizás el mayor gasto familiar se produzca en el supermercado.

Las estrategias para ahorrar en las grandes superficies son variadas y pasan tanto por saber aprovechar los descuentos y las ofertas como por tener en cuenta ciertas cuestiones psicológicas, como no ir al supermercado con hambre o preferir el canasto al carro si el presupuesto es escaso (ver aparte).

Pero existen otras opciones para ahorrar en alimentos, por ejemplo hacer compras en mayoristas. El carril Rodríguez Peña, en Godoy Cruz, reúne a las principales firmas del país y a otras de factura local. Esta estrategia implica una cuota mayor de organización no sólo en la lista de productos a adquirir sino también en la conformación de un grupo de familias que participe en la compra para sacarle provecho a la modalidad.

En cuanto a los alimentos en fresco, como las frutas y las verduras, conviene comprar en verdulerías, ferias y mercados. Aquí vale la pena aprovechar las que son de estación o propias de la región, y “acopiar” aquellas que perduran más en el tiempo, como papas, cebollas o zapallos. Este último truco también aplica para los huevos, que resulta más conveniente comprar por maple que por docena o unidad. El freezer también es un aliado a la hora de conservar aquellas verduras que pueden ser congeladas luego de una breve cocción –blanqueo– como la espinaca, la acelga, las arvejas, el choclo y las chauchas.

En el caso de las carnes, también se obtienen mejores precios si se compra en carnicerías o en abasteros. Incluso, en algunos de estos comercios hay dos mostradores, uno para la carne “linda” y otro para la “muy linda”, con diferencias de precios que pueden rondar entre los $5 y los $10 por kilo según los cortes. La diferencia de calidad, al ojo del ahorrador, pasa casi desapercibida.

Por último, en el caso de los lácteos, el Gran Mendoza cuenta con dos fábricas de lácteos, La Alborada, en Godoy Cruz, y Yogurlac, en Las Heras, que ofrecen productos hasta 50% más baratos que los de primera línea vendidos en súper e hipermercados.

LimpiezaEn los últimos tiempos se han multiplicado los negocios que venden productos de limpieza para el hogar del tipo “todo suelto”. Desinfectante para pisos, lavandina, detergente, jabón líquido para la ropa, suavizante y decenas de opciones más están disponibles por precios notoriamente más bajos que los artículos de marca.

En algunos casos el rendimiento y el resultado final es igual a los envasados de fábrica y en otros no. Lamentablemente ese misterio sólo se resuelve probando para ver si se ajustan a lo que se espera de ellos. Pero el ahorro es fenomenal: mientras que en un todo suelto se consigue un bidón de cinco litros de jabón líquido para la ropa por $70 en un supermercado se puede llegar a pagar casi $100 por uno de tres, es decir que el precio por litro se triplica.

Nuevo y usado: las ferias americanas cada vez más elegidasUna de las estrategias de ahorro son las ferias americanas. Algunas se organizan en locales comerciales donde se vende ropa nueva y usada; también es posible toparse con las organizadas en casas particulares, donde se pone a la venta parte del guardarropas en desuso, o diseñadores ofrecen prendas de temporadas pasadas a precios de liquidación; y hay otras más sencillas que dejan a la vista uno de los costados dolorosos de la crisis, es el caso, por ejemplo, de las feriantes que se reúnen en la plazoleta Alem, que truecan ropa chica de sus hijos o algún remanente de un negocio frustrado, o de las decenas de percheros en las veredas de las casas que suelen verse en barrios de Las Heras y Godoy Cruz.

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Frutas y verduras “para todos” a la salida de un supermercado, un concepto copiado al Gobierno pero igualmente exitoso.
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En San Luis y 25 de Mayo de Las Heras funciona todas las mañanas esta feria americana de ropa y zapatos.
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Buenos precios en las compras al por mayor en “negocios” alternativos.

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