¿Se puede fumar menos cuando la plata no alcanza? Para quienes están acostumbrados a tener a mano al menos un atado de cigarrillos a diario es difícil. Sin embargo, la venta en Mendoza cayó fuerte el último año, y en muchos casos la crisis forzó una migración de etiquetas top a otras entre 40 y 50% más baratas.
La venta de cigarrillos en Mendoza cayó 20% promedio en un año
La venta de cigarrillos migró hacia etiquetas nacionales 50% más baratas. El negocio bajó de 137 millones de atados a 114 millones en un año
Las tabacaleras acusaron recibo de cómo está el mercado y los envíos a puntos de venta bajaron casi 20% interanual. Según el INDEC, en julio de este año se despacharon unos 114 millones de atados (por 20 unidades), contra 137 millones que habían salido el mismo mes del 2025.
Así, la contracción del consumo (y el humo) interanual llegó a -4,4% entre enero-julio contra el mismo período del año anterior. Un sacudón más para un sector que también tiene que lidiar con el contrabando de cigarrillos.
En ese devenir, la brecha de precios entre primeras y segundas marcas hace diferencia a la hora de comprar. Y cambió el mapa del mercado local, donde cigarrillos nacionales ya le "mordieron" una mayor porción de la torta de consumo a las tabacaleras internacionales.
De la caída de venta al cambio de marcas: "La gente compra de a 2 cigarrillos"
"Ha caído al menos 20% en comparación con el año pasado. También hubo un traslado o migración de la demanda a cigarrillos nacionales que en muchos casos valen la mitad", confirmó el responsable de la Cámara de Kiosqueros Unidos de Mendoza, Gustavo Suárez.
La diferencia de precios entre cigarrillos es notable, y obligó a algunas de las marcas líderes a sacar al mercado otras líneas para no quedar fuera de juego. Es el caso del clásico Marlboro, estandarte de Massalin Particulares: mientras su etiqueta más conocida se vende a $7.000, la versión Crafted cuesta $4.400.
Algo similar pasó con Phillip Morris, que está apenas un escalón debajo de Marlboro ($6.000), y también tiene versión más económica: el Red Select, a $2.700 el paquete de 20.
Pero en medio de la crisis los cigarrillos más baratos ganan espacio rápido. Es el caso de los Master y Dolcester, que se posicionaron entre los $1.800 y $2.000, aunque sobre gustos y poder de compra hay de todo.
A criterio de Suárez "son los que más se venden. Pero como en toda crisis, hay mucha gente que compra de a dos o tres cigarrillos sueltos. Eso está a la orden del día".
Más etiquetas nacionales y menos top
Históricamente, el marketshare del negocio de los cigarrillos tuvo una distribución clara en Mendoza. Un 60% se lo repartían marcas de Massalin Particulares (Marlboro, Phillip Morris, Parliament, entre otras), mientras otro 30% estaba en manos de British American Tobacco (ex Nobleza Piccardo), dueño de los cigarrillos Lucky Strike, Camel, Parissiens y Rothmans.
Pero con el cambio de la demanda esa torta también se modificó. De hecho, entre agosto y septiembre los objetivos de venta de las grandes tabacaleras, medidos en millones de atados de cigarrillos, se derrumbaron. Un caso patente fue el de Massalin, cuya red de distribuidores en el Gran Mendoza estuvo hasta 500 mil unidades por debajo.
Eso explica que las marcas nacionales, más al alcance de los maltrechos bolsillos de fumadores mendocinos, hayan crecido en lo que va del 2026. Son las etiquetas de Sarandí y Espert, cuyo dueño es el ex diputado nacional y candidato libertario José Luis Espert.
En concreto, para los kiosqueros su cuota casi se triplicó. En poco tiempo el 10% histórico de mercado que ocupaban trepó vertiginosamente: en la actualidad, 3 de cada 10 atados que venden los kioscos de Mendoza corresponden a cigarrillos de industria argentina, sobre todo Master y Dolcester, entre otros.
En pocas palabras
- Venta de cigarrillos: cayó 20% en Mendoza debido a la crisis económica.
- Migración de marcas: los consumidores prefieren etiquetas nacionales un 40-50% más baratas.
- Consumo por unidades: se observa una tendencia a comprar cigarrillos sueltos.

