Economia Domingo, 25 de febrero de 2018

Estrategias para hacerle frente a la devaluación

El 2018 comenzó con un dólar que superó su récord histórico, cerca de los 20 pesos, pero los empresarios pyme no se alteran. Acostumbrados a los vaivenes de la economía, ponen en marcha diversas estrategias y reajustes periódicos para paliar sus efectos. Caídas en las ventas y en los márgenes de rentabilidad son las dos consecuencias más directas de la suba de la moneda de los Estados Unidos."Si te vas a vivir a la selva y todas las mañanas te quejás porque hay mosquitos, estás viviendo en el lugar equivocado". Así grafica Jorge Labombarda, presidente del Grupo Accion Point, lo que experimenta a diario. El grupo que lidera emplea a unas 120 personas en Colombia y en la Argentina. Y, a través de sus distintas empresas, ofrece, desde hace más de dos décadas, soluciones de negocios basadas en tecnología de la información para centenares de clientes, en el sector público y privado. "Para poder sobrevivir en la Argentina, se necesita una gran cintura, creatividad, habilidad empresaria. Y, sobre todo, no quejarse", añade. Toolnology Argentina, una de las compañías del grupo, es distribuidora exclusiva en el país de la tecnología Genexus, un software de negocios cuyas licencias se comercializan en dólares. "El aumento del tipo de cambio impacta en nuestra lista de precios, que se ajusta por dólares, porque mis costos variables son en dólares, mientras que los fijos son en pesos. Entonces, tengo que mezclar, hacer un promedio y trasladar eso a mi lista de precios, e ir corrigiendo trimestralmente", detalla Labombarda. "Lo hago de manera quirúrgica", añade. El largo plazo no tiene lugar en las previsiones de Toolnology. "Siempre trabajamos con presupuestos a tres años pero con tasas anuales de reajustes que se revisan cada tres meses. Esto nos permite tener rentabilidad más o menos, en términos de valores constantes, del 11%", detalla Labombarda.El mercado de capitales se convirtió en una opción atractiva para los empresarios pyme frente al tradicional financiamiento bancario.Frente a cada aumento del precio de la divisa norteamericana, Daniel Blanco, dueño de Online Deco, una empresa mayorista de importación de productos de decoración que se comercializan desde su portal online, sufre un aumento en sus costos de reposición. Sin embargo, al igual que Labombarda, tiene preparadas estrategias para hacer frente a estas situaciones, siempre pensando en un horizonte de corto y mediano plazo. "Hay que estar ajustando todo el tiempo sobre la marcha. Es complejo, la economía cambia tanto que no podés proyectar ni de acá a dos años", subraya."Trabajamos con un dólar oscilante, en unos dos pesos más arriba, para estar cubiertos por ese margen", explica Blanco. "Por ejemplo, desde hace unos seis meses que venimos haciéndolo con un dólar a $ 18. Así, quedamos cubiertos de oscilaciones no muy grandes, no hacemos grandes cambios y no mareamos al cliente con los precios", añade. Traer más productos, y apuntar a los de gama media, y no tanto a los premium, también es una de las medidas implementadas por la empresa. La imposibilidad de trasladar el aumento de los costos de importación a la lista de precios impacta de lleno en las ganancias de los empresarios. "Venimos afectados desde la devaluación grande de 2016, no pudimos nunca absorber el 100% de los aumentos y perdimos un margen grande de rentabilidad", subraya Guido Agostinelli, CEO de Geson, una compañía de elaboración e importación de productos gourmet. "No pudimos aumentar el precio de lista al 40% que correspondía, obviamente, solo aumentamos un 25%, así que salimos perdiendo", agrega. Geson es una empresa familiar, fundada en 1958, que a lo largo de su historia ha sabido adaptarse con inteligencia a los cambios del contexto económico y cambiario del país. "Mi papá empezó con la empresa importando y elaborando electrodomésticos, pero en los 90, con la convertibilidad, eso se hizo inviable y hubo que moverse hacia otro rubro. Ahí empezamos a trabajar con la importación de alimentos gourmet y luego avanzamos hacia su elaboración", relata Agostinelli. Agostinelli explica que, en los últimos meses, la empresa debió aceptar una caída en la rentabilidad para no trasladar los aumentos al precio y evitar así una caída en las ventas. Ante este escenario, Geson comenzó a diversificar las importaciones. "Importamos más variedad de productos de rentabilidad más baja. Por ejemplo, en lo que es mostazas saborizadas, empezamos a traer la Dijon de Francia en envase de 100 gramos, en vez del de 200. Traemos leche de coco de segunda marca de Brasil. Este año tuvimos más de 50 nuevas incorporaciones", detalla el CEO de la firma. Desde el sector de servicios, Gonzalo Auza, director de Inter-Cultura, una consultora de innovación y diseño que trabaja principalmente con el mercado local pero también, en menor medida, para el exterior, señala que la suba del dólar no impacta fuertemente en su firma, como sí lo hace la inflación. Destaca, sin embargo, algunas excepciones. "La devaluación modifica nuestros costos de forma negativa, por ejemplo, en algunos softwares que utilizamos y en distintas herramientas para innovación. Pero donde su impacto es más significativo es en lo referido a los salarios de personas del exterior", explica Auza.En la actualidad, la empresa emplea a 17 personas, cuatro de ellas residentes en el extranjero. "Para crecer necesitamos contratar gente de afuera porque no hay gente bien formada en esto en el país, de acuerdo con nuestros estándares", detalla el director de la firma. Y agrega: "Contratamos argentinos que queremos atraer para que vuelvan al país. Para hacerlo, hay que ofrecerles sueldos competitivos a nivel internacional, y esto se nos complica ante los aumentos del dólar".La devaluación no beneficia la competitividad de las exportaciones de algunas empresas Y en muchos otros casos, la suba del dólar solo le reporta beneficios eventuales y no muy marcados. Mariano Di Maggio de InvertirOnline, lo dice así: "El atraso cambiario no favorece a las pymes exportadoras".

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