La incertidumbre por la inestabilidad cambiaria y el temor a una devaluación del peso parecen haber sido determinantes para afectar severamente al sector de la construcción lo que se refleja en el faltante de materiales y en los aumentos de precios, que rondan el 30%. Quien trazó un panorama de lo que sucede es Gerardo Fernández, presidente de la Cámara de Empresas Constructoras Independientes de Mendoza. "La situación es compleja", admitió en un entrevista con Radio Nihuil.

"Esto empezó hace un mes -comentó el empresario- con faltantes de elementos específicos y se fue agravando. Los más afectados son hierro, aluminio, madera, mobiliario y cemento. Algunos, por ahora, tienen una relativa buena provisión de la línea blanca, que incluye lavamanos, inodoros y cerámica".

Te puede interesar...

Fernández contó que "algunas empresas cierran más temprano, otras no cotizan y las demás cotizan sin precios con clientes habituales a los que les entregan las mercaderías con remito y a la hora del pago se verá. Es que no hay precios de reposición".

El directivo de la construcción aclaró que "el problema no está en Mendoza y no es culpa de los comerciantes que no pueden reponer mercaderías y están sujetos a los grandes formadores de precios. Entonces no saben a qué precio vender porque no saben a qué precio van a reponer".

Seguramente hay especulación pero esto es la crónica de una devaluación anunciada. Un comerciante al que le llegó la mercadería con un 30% de aumento perdió toda la ganancia de dos meses Seguramente hay especulación pero esto es la crónica de una devaluación anunciada. Un comerciante al que le llegó la mercadería con un 30% de aumento perdió toda la ganancia de dos meses

Fernández admitió que hay especulación y lo consideró "entendible porque si no pierde su capital de trabajo y está tratando de sostener su negocio. Técnicamente debería ser como dice el ministro de Economía, Martín Guzmán, sobre que el precio de referencia debería basarse en el dólar oficial, pero en la práctica sabemos que no es así".

El peso hoy es como un helado al sol en verano: se derrite. Por eso la gente se refugia en el dólar y si no puede hacerlo, compra bienes El peso hoy es como un helado al sol en verano: se derrite. Por eso la gente se refugia en el dólar y si no puede hacerlo, compra bienes

Finalmente advirtió: "En estas condiciones, ni Precios Cuidados ni el Procrear pueden ser tentadores, simplemente porque el peso no tiene valor".