Según un informe de Bodegas de Argentina, la facturación en las bodegas, medida hasta mayo del 2024, ha sido la más baja en 15 años.
El sector de ventas de vino viene en caída desde el 2010, cuando se registró un pico en la facturación, hasta ahora, la baja ha sido de más del 41%, mientras en el último año, la caída fue del 10%
Según Walter Pavón, gerente de Asuntos Institucionales de Bodegas de Argentina, la caída tiene que ver con una serie de factores, vinculados al mercado interno pero también a cambios de hábito y retracción del consumo de vino a nivel mundial.
Los motivos por los que cayó la venta de vino
Entre los motivos principales del derrumbe de la facturación que mencionó Pavón, se encuentra la fuerte caída en la demanda interna producto de la la crisis económica acompañada de una gran recesión, la falta de competitividad de los vinos argentinos, pero también de un mercado internacional muy retraído.
La caída en el volúmen de ventas del vino argentino del último año ha sido sustancialmente elevada, comparándola con la facturación de las últimas dos décadas, de hecho, medida a nivel de bodegas, ha sido la más baja en los últimos 15 años.
El mercado es actualmente el 60% más pequeño de lo que fue en 2010, y además, en el último año mostró su valor mínimo histórico.
En el informe de BDA se explica, además que lo que parece estar sucediendo es que la caída de la demanda dominara por sobre la oferta.
El mensaje a futuro no es mucho más esperanzador. Según lo que se manifiesta en el documento, parece improbable que las condiciones mejoren demasiado de uno a dos años más, ya que aunque se acomodara el mercado y subieran las ventas, no es demasiado probable que se vuelvan a los niveles de 15 años atrás el proceso será mucho más lento, debido a la alta competitividad con otros productos y a los cambios de hábitos de la población.
Cómo se deben reconvertir las bodegas frente a estos desafíos
Bajo la premisa de que "crisis es oportunidad", Pavón manifestó que este es un momento ideal para que las empresas se reconvierta y comiencen a transformarse bajo los conceptos de sustentabilidad y sostenibilidad, debido a que esta sí es una tendencia mundial en alza.
Por otra parte, es importante que puedan invertir en "bienes intangibles", como lo son la economía del conocimiento, la innovación, la tecnologización y el desarrollo y difusión de las marcas.
En este último punto Pavón se detuvo para ejemplificar que la marca es uno de los bienes intangibles más importantes que tiene una bodega.
Una vez instaladas, las marcas Catena, Vigil, Trapiche, Zuccardi, y cientos de otras reconocidas marcas de vino, venden directamente haciendo alusión a este recurso más que a cualquier otro.
►TE PUEDE INTERESAR: Lucas Löwi, el elegido de Terrazas de los Andes para instalar sus vinos en el mapa mundial
Acuerdos para incentivar el turismo del vino
Pavón manifestó que desde BDA trabajan para conseguir oportunidades y nuevas fuentes de ingresos para mejorar la situación del sector.
BDA participa en eventos y ferias en donde la principal motivación es trabar acuerdos para desarrollar, por ejemplo, el enoturismo.
Este fue el motivo por el que BDA participó, el 28 y 29 de agosto, del último encuentro anual de Hotelería y Gastronomía "Hotelga" en Buenos Aires, donde se realizaron acuerdos con el Instituto Nacional de Promoción Turística (Inprotur), la Cámara Argentina de Turismo (CAT) y Septur para el desarrollo del enoturismo en cada una de las regiones del país.





