La Argentina anotó este martes otro punto en uno de los litigios más complejos y costosos de su historia. La Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York rechazó el pedido de revisión en pleno presentado por los fondos Burford Capital y Eton Park, que llevan adelante la demanda millonaria contra el país por la expropiación de YPF en 2012.
El presidente Javier Milei celebró la novedad en sus redes sociales con un mensaje escueto pero contundente: "Nuevo éxito en la Justicia de New York para YPF".
La Procuración del Tesoro, que conduce Sebastián Amerio y que coordinó la defensa del Estado argentino en Nueva York, calificó la decisión como "un hito en la defensa soberana" y subrayó que el fallo "constituye un nuevo respaldo a la solidez jurídica de la posición sostenida por la República Argentina durante el proceso de apelación".
Qué significa el rechazo a los fondos demandantes
Para entender el peso de esta decisión hay que repasar brevemente el recorrido del caso. En marzo de 2026, la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito revocó la condena de primera instancia que había impuesto la jueza Loretta Preska, que le ordenaba a la Argentina pagar casi U$S16.100 millones más intereses por la estatización del 51% de las acciones de YPF.
Ese fallo fue dictado por dos votos contra uno: los jueces Denny Chin y Beth Robinson fallaron a favor de la Argentina al sostener que Preska había interpretado incorrectamente la ley argentina, mientras que José Cabranes votó en disidencia respaldando la posición de los demandantes.
Ante ese resultado adverso, Burford Capital y Eton Park intentaron que el caso fuera revisado no solo por el mismo panel de tres jueces sino por la totalidad de los magistrados activos de la Cámara, un mecanismo de revisión ampliada que la justicia estadounidense reserva para casos de excepcional relevancia.
El fallo quedará firme recién una vez que se agoten -o venzan los plazos- para intentar los dos recursos que la ley les permite interponer a los fondos demandantes: el pedido de revisión ante la propia Cámara y un eventual recurso de certiorari ante la Corte Suprema de Estados Unidos.
Con el rechazo de este martes, el primer camino quedó cerrado. A Burford y Eton Park les resta solo la puerta de la Corte Suprema, un tribunal que recibe entre 7.000 y 8.000 peticiones por año y acepta revisar apenas alrededor de un centenar, generalmente vinculadas a cuestiones de derecho federal con amplias implicancias. Los analistas coinciden en que esa vía es cuesta arriba.
Burford no baja los brazos
La derrota en la Cámara no significa que el conflicto esté resuelto. Burford ya activó el tratado bilateral de inversiones que la Argentina firmó con España en 1991 y notificó al Estado su intención de llevar el caso al CIADI, el tribunal de arbitraje del Banco Mundial. Ese proceso podría extenderse por cinco años o más y será completamente confidencial.
Además, la jueza Preska autorizó que la información aportada por el gobierno argentino durante el discovery del juicio neoyorquino pueda ser utilizada en ese nuevo proceso ante el CIADI. En otras palabras: aunque la batalla en Nueva York se inclina claramente hacia la Argentina, la guerra jurídica con Burford Capital está lejos de terminar.
Los propios demandantes fueron explícitos al respecto: "El fallo del Segundo Circuito no afecta nuestra búsqueda de restitución para los inversionistas de YPF ni nuestros esfuerzos por cobrar la sentencia", sostuvo Armando Betancor, representante de los fondos Petersen y Eton Park.
El alivio para las finanzas argentinas
Más allá de las instancias que quedan por delante, el rechazo del rehearing en banc consolida un escenario que hace apenas unos meses parecía impensado. El nuevo escenario desactiva, al menos por ahora, el peor fantasma: la ejecución de una sentencia impagable contra la Argentina. El litigio en Nueva York le echaba arena al engranaje que busca atraer inversiones y ponía un gigantesco signo de interrogación sobre el futuro del país.
Desde la Procuración del Tesoro remarcaron que el resultado "ratifica la importancia de sostener una política jurídica internacional basada en el rigor técnico, la coordinación institucional y la defensa soberana del interés público".
Para el gobierno de Milei, que encontró en este juicio uno de los frentes más delicados de su gestión económica, la noticia llega en un momento en que la Argentina busca consolidar su regreso a los mercados internacionales de crédito y atraer inversiones de gran escala.
El expediente de YPF sigue abierto, pero por primera vez en años, el Estado argentino mira el horizonte judicial de Nueva York sin el peso de una condena de casi U$S16.100 millones sobre sus espaldas.





