Jorge Day, economista Senior de Fundación Mediterránea.
Detalló que lo que ocurrió en las últimas devaluaciones del 2014, 2016 y 2018 generó que los salarios perdieran poder de compra a causa del ajuste.
"Hace 3 o 4 años que el Gobierno gasta más de lo que le ingresa. Para pagar, al principio, se puede tomar deuda pero después no te dan más prestamos. Entonces la inflación no aumenta a la par de los gastos -entre ellos el salario-" detalló el especialista.
Balance negativo
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Imagen ilustrativa.
Jorge Day indicó que los primeros que sintieron la crisis económica fueron las empresas del sector privado que manifesaban "que no podía aumentar sus ventas y en consecuencia tampoco los salarios al ritmo de la inflación".
Los segundos en caer fueron las compañías del sector público, ya que el Gobierno se quedó sin fondos.
"En síntesis, es un problema de producción que se ha estancado y eso se tradujo en poder de compra" "En síntesis, es un problema de producción que se ha estancado y eso se tradujo en poder de compra"
Jorge Day
El economista sostuvo que mientras la economía no crezca y la producción siga en caída, "será difícil de mejorarlo".
Con respecto a este año, Day dijo que el panorama es complejo y que "sólo si se tranquiliza el dólar, se podría llegar a una situación en donde el salario crezca al ritmo de la inflación".
Los más afectados
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El comercio es el sector más perjudicado. (Archivo Diario UNO)
Hay que diferenciar entre los sectores que tienen actividades que venden en el mercado interno y las que venden al exterior.
"Cuando el dólar sube, los que pierden el poder de compra son los que están acá adentro del país. Mientras que a quienes se abocan al comercio exterior, les va bien" "Cuando el dólar sube, los que pierden el poder de compra son los que están acá adentro del país. Mientras que a quienes se abocan al comercio exterior, les va bien"
El comercio ha sido el principal afectado con una fuerte caída en el consumo. También los profesionales, las industrias que venden en el mercado interno -como la textil- y la agroindustria están muy mal.
En la vereda opuesta están los bancarios, las bodegas.