Recordatorio

"Cuando un amigo se va, se queda un árbol caído que ya no vuelve a brotar porque el viento lo ha vencido"

En estas estrofa el autor de la nota sintetiza la partida inesperada del amigo Ing. Agr. Dardo Mur, y también su fructífera vida 

“Cuando un amigo se va, se queda un árbol caído que ya no vuelve a brotar porque el viento lo ha vencido”.

“Cuando un amigo se va, queda un espacio vacío, que no lo puede llenar la llegada de otro amigo”. Alberto Cortez de la canción cuando un amigo se va.

En estas estrofas se sintetiza la partida inesperada del amigo Ing. Agr. Dardo Mur, y también su fructífera vida.

Parece que fue ayer en que ambos jóvenes treintaañeros cada uno en lo suyo, trabajamos a partir de 1979 en la firma Duperial S.A.I.C. Palmira, en cuyo predio anexo a la fábrica, se encontraba la gran finca experimental agrícola, de la cual Dardo era uno de mis asesores; lo que exigía una frecuente relación profesional, de la que nació la amistad, con afecto y profundo respeto personal.

“Dardo fue un incansable trabajador de su pasión: el estudio de las Ciencias Agrarias”, para ponerlas en práctica, y cosechar resultados que se tomaban en cuenta para la mejora continua productiva de la agricultura mendocina. Allí el aplicaba, las más modernas tecnologías a cada uno de los cultivos implantados, domando el suelo seco del desierto bravo, para que fuera un vergel de vides, árboles frutales, álamos y productos de chacra, como centro de consulta del mercado productor.

“Nos ha dejado un hombre cabal, de presencia bien cuidada, de refinados modales, culto y excelente persona, para quien las plantas fueron su vida casi hasta el final”.

Por eso he querido despedirlo con el poema de Cortez, diciéndole finalmente: “Descansa en paz ya integrado a esta tierra bendita que amaste, regada en los surcos, con el agua que discurre desde los glaciares cordilleranos, para reverdecer en cada primavera transformándose el suelo aparentemente yermo en oasis”. “Dardo amigo, ya eres parte de cada fruto, de cada árbol, del vino generoso, que muchas veces compartimos. En ellos seguirás renaciendo. Salud y descansa en la Paz del Señor”. Hasta siempre.

* El autor es profesor Emérito UNCuyo - Facultad de Ingeniería

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