El domingo 27 de noviembre Romina Malaspina (22) fue al aeropuerto internacional de Ezeiza rumbo a cumplir el sueño de su vida, el de ser la princesa de un cuento de hadas. En un principio, la rubia contó: "Me tomé unas merecidísimas vacaciones con amigas". Aunque en más tarde se animó a confesar el motivo de su excéntrico viaje: "Un príncipe amigo me invitó a probar su nuevo yate. ¡La estoy pasando increíble!".Es más, cuando se le preguntó por el aspecto y la personalidad del jeque, la exchica Playboy marcó los puntos: "¿Cómo se les ocurre que voy a aceptar la invitación de un viejo feo? Solamente salgo con jóvenes, hermosos y millonarios!".Al final, Romina se mantuvo misteriosa cuando se intentó averiguar más detalles de su aventura: "No te puedo dar ningún tipo de información por órdenes del jefe de seguridad del príncipe". Lo cierto es que dejó una declaración contundente: "Me quedaré en Dubai el tiempo que Dios quiera".



