Justo cuando José María Muscari estaba pidiendo disculpas públicas en la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), una mujer lo increpó y le gritó: "Yo me siento muy dolorida y repudio lo que hiciste. Te repudio. Ya no te admiro".
Justo cuando José María Muscari estaba pidiendo disculpas públicas en la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), una mujer lo increpó y le gritó: "Yo me siento muy dolorida y repudio lo que hiciste. Te repudio. Ya no te admiro".