Una salida al teatro, para muchos, implica lookearse como nunca, e incluso es una excusa para sacar de nuestro placard esa ropa que no usamos todos los días.
Sin embargo, en el caso de Natalia Oreiro (40), fue todo lo contrario: la cantante y actriz aprovechó la salida junto a su marido Ricardo Mollo para relajarse totalmente y lucir su outfit más casual.
La protagonista de Gilda, no me arrepiento de este amor, fue el sábado 3 de junio a ver la obra El diario de Anna Frank, en el Centro Cultural 25 de Mayo en el barrio porteño de Villa Urquiza.
Natalia estuvo presente en la segunda función de la obra, en la que aprovechó no solo para disfrutar de la atrapante historia sino también para ver a su amiga Valeria Lorca sobre las tablas. También aprovechó la ocasión para saludarse con Ángela Torres, con quien compartió rodaje en la película de Gilda.
Sin embargo, la perlita de la noche se la llevó el look de Natalia. La actriz utilizó un overcoat en color beige, con un largo vestido negro y unas comodísimas sneakers blancas de tela. También aprovechó la ocasión para sorprender a todos con su rostro a cara lavada.
Sin una gota de maquillaje y con el cabello con ondas naturales, Natalia lució hermosa como siempre.
Fuente: FTV




