La modelo Victoria Vannucci, que quedó envuelta en una polémica tras la difusión de fotos en las que se la ve posando junto a animales muertos, acompañada por su marido, el empresario Matías Garfunkel, en un coto de caza en Sudáfrica, rompió ayer el silencio para revelar detalles insospechados de su infancia.Aseguró que su padre le pegaba y le decía "puta": "Estoy muy mal. A mí me mandaron a un hospital cuando tenía 14 años. Es una historia de violencia que nunca la conté", sostuvo desde Miami, donde se encuentra recluida junto con el millonario hombre de negocios. "Mi papá me pegaba y mi mamá no decía nada. Nunca quise mostrar el lado B de mi familia (...) Escucho la palabra 'puta' desde que tengo 10 años. No había dado mi primer beso y mi papá me decía puta", declaró. Y sobre las imágenes divulgadas, dijo: "Ahora con las fotos soy una basura. Mi hermana me mandó un cartel tratándome de asesina, la que vive en mi casa (...) Mi hermana, a la que le pagué la luz, la universidad, le conseguí trabajo. Ahora nos dejaron tirados". Vannucci añadió: "Con Matías no nos sentimos solos, estamos solos. La gente se te acerca cuando tenés buena prensa y plata. Mi marido es un buen tipo. Tiene un montón de errores, no es una joya, pero me enganchó".
La insólita defensa de Vanucci tras las polémicas fotos
