Cholunotas Jueves, 4 de octubre de 2018

La aseguradora de Kim Kardashian reclama a su exguardaespaldas U$D 6 millones por el robo en París

La compañía de seguros no entiende cómo el guardaespaldas pudo dejar a Kardashian desprotegida cuando decidió seguir al resto de hermanas a un club cercano

Kim Kardashian todavía no ha olvidado el mediático robo que sufrió en París hace ya dos años, pero tampoco su compañía de seguros, que ha decidido demandar a su guardaespaldas de entonces, Pascal Duvier. Le reclama seis millones de dólares, la cifra que tuvo que pagar a la celebrity por las joyas sustraídas a punta de pistola.

La aseguradora no entiende cómo el guardaespaldas pudo dejar a Kardashian desprotegida cuando decidió seguir al resto de hermanas a un club cercano. Tampoco que no corriegiera una serie de violaciones de seguridad, como la cerradura que faltaba en las puerta principal del patio del hotel.

Esto, según la compañía de seguros, fue lo que permitió que los ladrones entraran sin problema en el hotel, en el que la mujer de Kanye West fue amordazada en una bañera a punta de pistola en París, ciudad en la que se encontraba para asistir a la Semana de la Moda.

Fue el 3 de octubre cuando la protagonista de "Keeping Up with the Kardashians" pasó la peor noche de su vida. La celebrity, ataviada solo con una bata, se encontraba descansando en su habitación cuando se percató de la presencia de unos hombres en la casa. "Escuché ruidos detrás de la puerta, como pasos, y grité preguntando quién estaba allí, pero nadie contestó. A las 2:56 llamé a seguridad, pero nadie contestó. Vi llegar a dos personas acompañadas por el hombre de la recepción, que lo tenían atado", declaró durante el testimonio a las autoridades en su momento.

"Después volvimos dentro, me tiraron sobre la cama. Los dos hombres iban encapuchados. Uno tenía una máscara de esquiar, gorra y chaqueta; el otro una chaqueta que decía 'policía'. Me pidió que le diera mi anillo con un fuerte acento francés. Estaba en la mesilla", continuó.

La celebrity tardó seis meses en poder contar lo sucedido en una entrevista y lo hizo entre lágrimas, todavía con el susto en el cuerpo. "Soy una persona completamente distinta", declaraba Kardashian, confesando que el atraco le ha cambiado para siempre: "No quiero empezar a llorar, pero sé que estaba destinada a que me pasara. Siento que soy una persona distinta. No quiero llorar más", reconocía a la vez que aseguraba estar "agradecida" por todo. Y añadía: "Sucede muy rápido, fueron unos siete u ocho minutos de tortura, pero cuando miro hacia atrás y lo analizo, podría haber sido peor".