Gran Hermano le preparó una sorpresa a Matías Schwartzman, uno de los tres nominados: en el ático se reencontró con su hermano Diego, el reconocido tenista, a quien no veía desde hacía tres meses.
Como era de esperar, tamaño acontecimiento incluyó un interminable abrazo y las lágrimas de uno y otro, quienes no pudieron ocultar la emoción.
"Es dura la charla sin que te pueda decir nada", confesó Diego, que apenas se limitó a aconsejarle a su hermano que hiciera lo que considerara mejor.Luego de un ida y vuelta que tuvo más de una pregunta sin respuesta, principalmente por parte del tenista, la conversación se enfocó en la Gala de este miércoles.
Y allí, Matías hizo un pedido: "Vengan a hacer el aguante. Vengan a hacer quilombo... ¡Afuera las Pozzi! Nos quedamos con el Córdoba, vamos a romper todo".




