Francisco y Camila parecen perro y gato en Gran Hermano. Los chicos no se llevaban bien antes de que la morocha fuera expulsada de la casa y ahora, que la chiva volvió a ingresar hace sólo algunos días, la relación entre ambos siguió con su erosión natural.
Mientras él sigue sosteniendo que su compañera está enamorada de él, la muchacha se ríe y se empeña en denostarlo.
Lo raro de todo, es que mientras estuvieron afuera de la casa y miraban el reality por tv, los que hoy se matan, “se la pasaban abrazados”, según comentó Jorge Rial.
Fuente: Primicias Ya




