Cholunotas Sábado, 29 de septiembre de 2018

Emma Stone: "No me imagino mi vida sin Ryan Gosling"

La actriz se muestra feliz a punto de cumplir los 30: "Me ilusiona, los años dan experiencia".

"¿A dónde te conducirá el viaje?" Esa es la cuestión que plantea Emma Stone, convertida ahora en el rostro de Louis Vuitton para la nueva fragancia Attrape-Rêves. Mejor no hacerle la misma pregunta a la actriz ganadora del Oscar por La La Land: La ciudad de las estrellas (2016) y ahora protagonista y productora de la serie Maniac, porque la risa ocupa la mayor parte de la respuesta. "Es un poco vergonzoso porque no te creas que pienso mucho hacia dónde voy. Bueno, en un día normal en Nueva York el viaje me lleva a pedir un café, desayunar, quizá hacer algo de ejercicio, no siempre, dar un buen paseo y, lo que más recomiendo, colorear libros. No hay nada más relajante para un viaje o para eliminar el estrés que los libros de colorear para adultos", confiesa a EL PAÍS la estrella que parece tenerlo todo.

Desde que obtuvo el Oscar gracias a mostrar las penurias y triunfos de ser actor en La La Land la vida le sonríe. Todo ello justo antes de cumplir los 30, que festejará el próximo 6 de noviembre. "Una cifra de las grandes", se ríe. "Me da mucha ilusión porque con los años se gana experiencia, sabiduría. Y porque la otra opción es peor", añade sin dar detalles de cómo va a celebrarlo.

Probablemente lo hará trabajando. Tiene tanto por hacer que no le queda tiempo para aceptar nuevos proyectos. De ahí que abandonara la nueva versión de Mujercitas que preparaba junto a Greta Gerwig. La ironía del destino hizo que fuera sustituida por Emma Watson, la heroína de Harry Potter con la que en más de una ocasión es confundida en las redes sociales. Por eso y por muchas otras razones, Stone se mantiene alejada de Instagram. "Me parece compartir demasiada información", resume sobre su escasa relación personal con las redes.

Stone es de la vieja escuela y prefiere el contacto humano. Contrariamente de lo que se suele decir de los actores —amigos un día pero, una vez se acaba el rodaje, si te he visto no me acuerdo— atesora la amistad de quienes han trabajado con ella. Desde ese Jonah Hill con quien ahora repite en Maniac y junto al que arrancó su carrera en Los Supersalidos al Ryan Gosling con quien trabajó en Crazy, Stupìd, Love además de La La Land y al que dice debérselo todo. "No me puedo imaginar lo que sería mi vida sin Ryan", confiesa.

Además están sus chicas, esas que la llaman Emily (su nombre real) como Jennifer Lawrence, con quien acostumbra a ver la televisión. Y sobre todo su madre y amiga, Krista. Por ella luce un tatuaje de dos pájaros negros que diseñó Paul McCartney en honor a su canción Blackbird y con el que madre e hija conmemoran la lucha de Krista contra el cáncer. Del que no habla es del que fue su compañero de viaje en The Amazing Spider-Man, su antiguo amor Andrew Garfield. Ni de Dave McCary, el guionista y director del programa Saturday Night Live con quien se la relaciona desde hace un año.

Stone es una actriz comprometida con los derechos de las mujeres, entre ellos la disparidad salarial que existe en Hollywood. De nada sirve que estudios como el que realiza el Instituto See Jane, que fundó la actriz Geena Davis, aseguren que las películas con mujeres protagonistas consiguen un 16% más en la taquilla que las que protagonizan los hombres. Bajo esta realidad parece que a las actrices solo les queda apelar a la solidaridad de sus compañeros masculinos. Un ejemplo es Stone, quien confesó a Out Magazine que sus compañeros, hombres, decidieron bajarse el sueldo con tal de lograr que ella ganara lo mismo que ellos. Y aunque no quiso revelar quienes de ellos decidieron reducir sus ingresos, sí que dijo que lo hicieron porque consideraban que era lo más justo con ella. "En el tiempo que llevo en esta carrera he necesitado que mis compañeros hombres tengan que reducirse el sueldo para que yo pueda estar en igualdad salarial. Y eso es algo que ellos hacen porque sienten que es lo correcto y lo justo. Eso, además, es algo que no necesariamente se discute", desveló en julio del año pasado.

Desde su éxito actual, Stone asegura seguir siendo la misma. ¿Su gasto más extravagante? Haberse comprado una casa, algo que suena bastante convencional. ¿Su mayor deseo? "Una píldora que acabe con mi catarro porque los descongestionantes no están funcionando", se desespera.

Pregunta. ¿Le gustaría ser chica Bond ahora que acaba de trabajar en Maniac con Cary Fukunaga, el nuevo director de la saga?

Respuesta. No tengo madera de chica Bond. Las que lo fueron eran muy hot.

Hollywood, además de una gran actriz, la considera una gran belleza. Ella resta importancia a casi todo: "Yo me sigo sintiendo la misma que hizo Rumores y mentiras (2010). Con algo más de experiencia y un poco más circunspecta en mis elecciones, pero igual de gamberra".

Fuente: El País