Para muchos, Buscando a Dory (Finding Dory, 2016) es una secuela innecesaria, pero de la mano de su director Andrew Stanton, sólo se puede esperar una gran historia cargada de humor y ternura por partes iguales.Esta secuela, enfocada en la pececita azul y desmemoriada, tiene lugar seis meses después de las aventuras de Buscando a Nemo (Finding Nemo, 2003), el primer largometraje de Pixar ganador del Oscar a Mejor Película Animada.
Dory (voz de Ellen DeGeneres) sale al encuentro de sus padres y lo que consigue es una gran odisea marítima y varios amigos un tanto grandotes.Gracias a este nuevo arte conceptual podemos conocer a Bailey (Ty Burrell), una beluga blanquísima, y a Destiny (Kaitlin Olson), un tiburón ballena que conforman un dúo dinámico bastante particular.
El actor de Modern Family y la actriz de It’s Always Sunny in Philadelphia, le prestan su voz a estos dos animalitos que Dory conoce en un centro de rehabilitación mientras el primero lidia con sus problemas de “sonar”, y la segunda no logra nadar en línea recta.Burrell y Olson trabajaron juntos en varias ocasiones, incluso hicieron de pareja en Out of Practice, lo que asegura una buena química “en pantalla”.Ambos personajes juegan un papel importante en el reencuentro de Dory con sus seres queridos, pero tienen varios problemas para congeniar entre ellos: “Somos especialistas en hacer enojar al otro. Me gusta pensar que soy un tiburón, pero Bailey me llama ballena, y yo me la paso burlándome de su cabezota”, asegura Olson.Albert Brooks, Diane Keaton, Willem Dafoe, Dominic West, Ed O’Neill, Eugene Levy e Idris Elba, también forman parte de este genial elenco que ya nos causa gracia de sólo imaginarlos.Buscando a Dory viene nadando despacito y llega a las salas en junio del año que viene.




