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Un refugio ecológico para animales

Las especies en peligro de extinción regresan a medida que se mejora el ambiente en las montañas Qilian

Mientras que la gente de la ciudad acude en masa a los zoológicos o parques de animales para dar un vistazo a la vida silvestre, las amenazas que suponen los depredadores como los leopardos de las nieves, los lobos y los osos pardos son un hecho cotidiano para Zhao Hongshang, un guardabosques de 41 años en las montañas Qilian, provincia de Qinghai, en el noroeste de China. Su base, la estación forestal de Qiqing, se encuentra a una altitud de 2.900 metros y es la más alta del Parque Nacional de las Montañas Qilian, uno de los primeros 10 parques nacionales piloto de China.

El trabajo en los parques comenzó en 2015, con el objetivo de proteger aún más los ecosistemas locales y la vida silvestre, y su terminación está programada para este año.

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En agosto de 2018, una manada de lobos persiguió a Zhao y su colega Ma Xu durante unos 5 kilómetros mientras patrullaban el bosque en moto. Los lobos saltaron de una colina que estaba al lado de la ruta y siguieron a los dos guardabosques por más de 10 minutos; la persecución terminó cuando se acercó un camión. “Saltamos de la moto y nos apresuramos a subir al camión”, contó Zhao. “Estábamos rodeados por 11 lobos. Fue aterrador. El conductor tocó la bocina sin cesar. Seguimos gritándoles a los lobos y finalmente los ahuyentamos. La experiencia fue amenazante, pero gratificadora para mí. Trabajo como guardabosques hace casi dos décadas, por lo que nada podría ser mejor que ver que la tierra que he protegido se vuelve más verde y alberga más vida salvaje”.

La construcción del parque nacional ha aumentado las poblaciones de animales y la biodiversidad en las montañas Qilian, que se encuentran en la frontera de las provincias de Qinghai y Gansu. El parque abarca 50.200 kilómetros cuadrados, el 68% de los cuales se encuentran en Gansu, y presenta paisajes de bosques, praderas, desiertos y humedales.

El presidente Xi Jinping destacó la importancia de la protección ecológica de las montañas Qilian durante una gira de inspección en Gansu el año pasado. “Las montañas Qilian son un escudo vital para la seguridad ecológica en la parte occidental de China”, sostuvo.

La mayoría de los 10 parques piloto tienen un área protegida central y un área protegida general. La regulación es más estricta en las áreas protegidas centrales, donde se prohíben las actividades comerciales, como el turismo, y se desarrollan al mínimo otras formas de actividad humana. Esto aplica también para los residentes locales, que están siendo reubicados desde las áreas protegidas centrales de los parques.

El área protegida central del Parque Nacional de las Montañas Qilian, de 27.500 kilómetros cuadrados, representa el 55 % de su área total. El ecosistema de las montañas enfrentó graves amenazas por el pastoreo excesivo, el turismo, la minería y la tala comercial que se remonta a la década de 1980. En los 90, sus recursos naturales fueron sobreexplotados por más de 500 empresas mineras y 150 centrales hidroeléctricas, según afirma el gobierno provincial de Gansu. Gracias al lanzamiento de los parques nacionales piloto, el ecosistema de las montañas Qilian se viene recuperando a un ritmo constante.

Wang Hongbo, director de la oficina de administración del parque, informó que en 2018 se cerraron 114 minas y se desmantelaron y retiraron todas las instalaciones y edificios. Además, 25 tours que representaban amenazas para el ecosistema se modificaron debido a cuestiones ambientales.

El ambiente mejorado ha registrado el resurgimiento de la población de algunas especies en peligro de extinción. Imágenes de burros tibetanos, ovejas azules y gacelas amarillas de Mongolia, animales no vistos desde la década de 1990 debido a la caza excesiva, han sido captadas por cámaras infrarrojas varias veces en los últimos años.

Zhao sostuvo que los guardabosques tienen cuatro veces más probabilidades de encontrar un faisán de orejas azules ahora que hace 20 años, y las posibilidades de ver una oveja azul son siete veces mayores. Con otros tres guardabosques, protege la vida silvestre en 427 kilómetros cuadrados de bosque. Patrullan la región durante 21 días al mes y cada uno cubre más de 30.000 km al año, casi las tres cuartas partes de la circunferencia de la Tierra.

Otras áreas también han registrado la recuperación de sus ecosistemas y han obtenido una mejor protección gracias a los esfuerzos de China por crear reservas naturales. En el Parque Nacional de Tigres y Leopardos del Noreste de China, que se extiende por la frontera de las provincias de Jilin y Heilongjiang, los tigres siberianos y los leopardos de Amur, dos especies que figuran en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza como en peligro crítico de extinción, han registrado un aumento de sus poblaciones en los últimos dos años. Zhang Shanning, subdirector de la oficina de administración del parque, señaló que 10 tigres siberianos y seis leopardos de Amur habían nacido en ese momento.

En el Parque Nacional del Panda Gigante, que une más de 80 hábitats fragmentados dispersos en la provincia de Sichuan, suroeste de China, y las provincias de Shaanxi y Gansu en el noroeste, 319 casos de uso ilegal de tierras forestales, 621 de tala comercial y 462 de caza y comercio de vida silvestre fueron objeto de enjuiciamiento o sanción administrativa el año pasado.