Beijing

Un patrimonio en exposición

El eje central de Beijing encarna el espíritu de la ciudad con sus lugares históricos

Al decidir qué sitios populares visitar en Beijing para conocer la historia y la cultura de la ciudad, el Templo del Cielo, la Ciudad Prohibida, el Templo Ancestral Imperial y el área de Qianmen son algunos de los que a menudo se vienen a la mente. Todos estos lugares están ubicados a lo largo del eje central de la capital china, por lo que el gobierno municipal ahora busca obtener el estatus de Patrimonio Mundial de la Unesco.

Wang Yuanlong, de 31 años, gerente de mercado que ha vivido en Beijing durante ocho años, sostuvo: “La verdad es que no suelo ir a esos lugares sobre el eje central porque están demasiado lejos de mi oficina y mi hogar. Pero cada vez que mis familias y amigos de afuera de Beijing vienen a la ciudad, los llevo a la Plaza de Tian’anmen, al Templo del Cielo y a la Ciudad Prohibida”.

“Parece como si toda la arquitectura importante de Beijing estuviera situada a lo largo o cerca del eje central. No importa cuánto crezca la ciudad, el eje es una raíz invisible que une tradición y moda, lo antiguo y lo moderno”, agregó.

El eje central de Beijing, con una historia de más de 750 años, se extiende 7,8 kilómetros desde el Campanario y la Torre del Tambor en el norte hasta Yongdingmen en el sur. Incluye edificios de la dinastía Yuan (1271-1368), la dinastía Ming (1368-1644) y la dinastía Qing (1644-1911). Otras estructuras significativas se encuentran a lo largo del eje y sus extensiones, incluidos hitos modernos como el Estadio Nacional, también conocido como el Nido de Pájaro, en el norte, y el Aeropuerto Internacional Daxing de Beijing en el sur.

Se sabe perfectamente que se pretende obtener el estatus de Patrimonio Mundial para el eje, ya que el borrador del texto de la solicitud fue enviado al Centro del Patrimonio Mundial de la Unesco para su revisión antes de lo previsto, pero pocas personas saben que el gobierno municipal propuso esta idea por primera vez en 2009.

En 2011, las autoridades locales comenzaron a trabajar en la protección de reliquias culturales clave a lo largo del eje. Siete años más tarde, se publicó la guía general de planificación para Beijing, que incluía la solicitud del estatus de Patrimonio Mundial como estrategia para la capital.

La guía general de planificación urbana para calles y manzanas se emitió en 2020, dejando en claro que el eje representaba la cultura nacional.

Paralelamente a la solicitud, en los últimos años el gobierno de la ciudad ha fortalecido la protección de las reliquias culturales, desalojado edificios históricos y mejorado el medio ambiente a lo largo del eje.

Según Lyu Zhou, director del Centro del Patrimonio Nacional de la Universidad de Tsinghua, el eje central cambia a medida que la ciudad evoluciona. “Al observar la escala, la forma y el color de los edificios a lo largo del eje, así como las puertas de la ciudad, las calles y los complejos de edificios, se puede ver un orden claro. La idea del ritual en la cultura tradicional china se realiza plenamente mediante el embellecimiento de los edificios a lo largo del eje, como lo demuestra la forma de las oficinas gubernamentales, residencias y templos cercanos”, expresó. “El eje encarna mejor la idea china de respetar el centro en la construcción urbana. Representa la civilización china, reflejando los aspectos más importantes de la cultura del país, como la relación entre los humanos y la naturaleza”.

El eje influye en toda la ciudad porque es el núcleo de la planificación urbana, continuó Lyu. “Al mismo tiempo, han ocurrido muchos sucesos históricos en el eje central, incluida la fundación de la China moderna”, agregó.

Shan Jixiang, presidente de la Academia de Reliquias Culturales de China, sostuvo que el eje representa más que un patrimonio porque es una continuación de los conceptos tradicionales de planificación de las ciudades chinas, que aún influyen en la construcción urbana.

“El eje heredó el orden urbano chino y la filosofía de planificación de la ciudad de hace miles de años, a la vez que fue testigo de una civilización y tradiciones culturales chinas únicas, además de representar la larga historia y la confianza cultural de Beijing”, sostuvo Shan.

Muchos edificios nuevos están situados en la línea extendida del eje, incluido el Estadio Nacional, donde se llevaron a cabo las ceremonias de apertura y clausura de los Juegos Olímpicos de Verano de Beijing 2008 y los Juegos Olímpicos de Invierno recientes. El Parque Forestal Olímpico adyacente es un legado de los Juegos de 2008.

Adquirir el estatus de Patrimonio Mundial no solo haría que el eje fuera más conocido a nivel mundial, al difundir la civilización china y la cultura tradicional en el mundo, sino que también ayudaría a promover la protección de la antigua ciudad de Beijing y mejoraría el medio ambiente para los residentes.

Yao Yuxin colaboró con esta nota.

Temas relacionados: