Mercado Cafetero

Un mercado lleno de oportunidades

Más granos de café llegan a China gracias a la Iniciativa de la Franja y la Ruta

Al igual que la fragancia del café recién hecho, algo definitivamente está en el aire del comercio mundial: el flujo de oportunidades. Pocas personas son más conscientes de ello que Hebert Ely Vásquez.

Vásquez, de El Salvador, domina el arte de la elaboración de café. No solo huele el rico aroma de sus granos, sino también las innumerables posibilidades que surgen del comercio.

Cuando estudiaba un doctorado en acuicultura, conoció y se enamoró de una joven china, Tong Taohui. Después de que ella y sus padres visitaron el país de origen de Vásquez en 2018, ella quedó encantada con los granos que provienen de las seis principales regiones cafetaleras de El Salvador.

“El Salvador no es un productor prolífico de café, pero cuenta con granos de alta calidad”, señaló Tong. Rápidamente se convirtió en una experta en el tema.

Al poco tiempo a la pareja se le ocurrió la idea de exportar café salvadoreño a China. “Decidimos mostrarles a los clientes chinos el delicioso sabor de nuestro café de El Salvador”, dijo Vásquez. “Esa era la idea cuando empezamos hace cuatro años”.

Fue con ese objetivo en mente que Vásquez y Tong exhibieron sus productos, junto con los de muchos otros países, en el evento Cafe Show China celebrado en Beijing en septiembre.

“Lo más importante son las posibilidades que ofrece China para el café y las oportunidades que surgen para nosotros”, afirmó Vásquez.

Las exportaciones de café de El Salvador a China se han disparado en los últimos años, particularmente después de que los dos países establecieran relaciones diplomáticas en agosto de 2018. China es ahora uno de los mayores clientes del café de El Salvador. Poco después de la consolidación de los lazos diplomáticos, los dos países firmaron un memorando de entendimiento para construir juntos la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI, por sus siglas en inglés).

La iniciativa, propuesta por China en 2013, tiene como objetivo estimular el crecimiento global facilitando a los países el comercio entre sí a través de una mayor conectividad y una mejor infraestructura.

“Filipinas es uno de los primeros partidarios de la Iniciativa de la Franja y la Ruta”, sostuvo Jaime Adriano FlorCruz, embajador de Filipinas en China. “En el pasado China solo bebía té o agua, nunca café. Pero sé que ahora es muy popular porque los jóvenes tienen una mentalidad muy abierta”.

El té, que se originó en China, ha sido la bebida de las masas a lo largo de la Ruta de la Seda desde la antigüedad. Pero ahora con la BRI el café está ganando terreno en China.

El país comercializó 231.200 toneladas de café y productos relacionados por un valor de 9.350 millones de yuanes (u$s 1.300 millones) el año pasado, según mostraron los datos de aduanas de China. Ese valor comercial duplicó con creces el de 2017, según Beedata, un proveedor de datos agrícolas.

China y Filipinas firmaron un memorando de entendimiento sobre cooperación en comercio electrónico en enero de este año. China tiene mecanismos bilaterales para la colaboración en comercio electrónico con 29 países, informó el Ministerio de Comercio de China.

“Estamos contentos de que nuestro café filipino finalmente haya llegado a China”, señaló FlorCruz. “Somos menos conocidos como productores de café, aunque llevamos muchos años produciéndolo”.

Con la BRI, “estamos explorando proyectos de cooperación práctica”, indicó. “Necesitamos urgentemente proyectos agrícolas, de infraestructura e interconectividad. Y eso cae dentro del sistema de la BRI. Así que esperamos ser un participante activo de la iniciativa y estamos muy contentos de que China haya sido la pionera hace 10 años”.

Julio Ríos, un experto español en China, dijo que la BRI es muy popular entre los países en desarrollo y se ha convertido en un bien público, que contribuye no solo a China sino también a la modernización del mundo.

En los últimos 10 años, la iniciativa ha generado más de 3.000 proyectos de colaboración, que implican una inversión de casi u$s 1 billón, según el Ministerio de Relaciones Exteriores de China, creando 420.000 puestos de trabajo en los países participantes en la iniciativa y ayudando a sacar a 40 millones de personas de la pobreza.

“Con la BRI, China promueve el desarrollo de infraestructura y la conectividad en todos los continentes, ofreciendo a los países la oportunidad de mejorar sus redes comerciales y ampliar su potencial económico”, sostuvo Seun Sam, analista de políticas de la Real Academia de Camboya en Phnom Penh.

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