Se lanza un nuevo documental online con escenas contrapuestas de calles vacías y personal sanitario ocupado en un hospital lleno de gente, trabajando 24 horas para salvar la vida de las personas.
Tal vez los televidentes que se han inundado con las emociones complejas
relacionadas con el brote del nuevo coronavirus durante los últimos dos meses sintonizarán inmediatamente con el tono de esta nueva producción de la plataforma de transmisión china Youku. “Esto es Wuhan, mi hogar. Nadie esperaba que la ciudad atravesara esto”, señaló la actriz Xu Fan, nacida en la capital provincial de Hubei y la ciudad más golpeada por la epidemia en China, al comenzar la narración.
“La ciudad está en modo standby y espera ser reiniciada”.
El documental de tres partes se titula Dong Qu Chun Gui (La primavera vuelve cuando pasa el invierno) porque su equipo de producción cree que “no hay primavera que no vuelva por más largo que sea el invierno”.
El episodio piloto se emitió a principios de marzo, cuando llegó la primavera al hemisferio norte, marcado por un clima cálido y el florecimiento de árboles y flores.
Los dos episodios restantes se transmitieron más tarde. Apunta a ofrecer una visión panorámica de las vidas de las personas en las condiciones que impone el brote viral “en un tono de calma”, como dice Zhang Wei, el director del departamento de documentales de Youku y productor ejecutivo de la serie. “No queremos generar sentimentalismos en la gente deliberadamente”, comentó Zhang a China Daily. “Solo queremos grabar la situación real. En nuestro documental, hay dificultades para aquellos involucrados en este brote, pero también revela calidez y energía positiva”.
Zhang entiende el desafío. Por un lado, la producción de un documental necesita una buena preparación, que generalmente requiere de un largo tiempo pero, por otro lado, también están corriendo contra reloj y tienen que apurarse para capturar las últimas noticias de la primera línea de combate.
El 28 de enero, se decidió enviar un equipo a Wuhan. Fue solo una semana
después de que la ciudad, con una población de 11 millones y un importante centro ferroviario, se cerrara el 23 de enero en un intento por frenar la propagación del virus. Luego de obtener el permiso especial para grabar, el equipo llegó a la ciudad pocos días después para preparase y las cámaras comenzaron a rodar el 9 de febrero.
Cao Junlong, productor de campo del documental, confiesa que sintió miedo cuando bajó del tren de alta velocidad en la estación vacía. “Esta ciudad debería haber estado llena”, sostuvo Cao en una entrevista online con China Daily. “El vacío me dio un escalofrío en la espalda. Las calles de la ciudad estaban iluminadas por la noche, pero no vimos transeúntes cuando conducíamos. Pudimos sentir la crisis que enfrentaba la ciudad”.
Luego del shock inicial, las emociones del equipo se calmaron pronto con la
devoción de los residentes locales para lidiar con la crisis, lo que se refleja en sus imágenes. Por ejemplo, un dueño de un restaurante que vende fideos secos y calientes de Wuhan hace más de 40 años se muestra optimista y elige permanecer abierto a pesar de la falta de clientes.
Además, existen conductores voluntarios que llevan suministros médicos y personal por la ciudad y trabajadores comunitarios que soportan largas horas de trabajo para asegurarse de que los que se quedan en casa en cuarentena tengan suficiente comida y los alimentos básicos necesarios. Para mucha gente, el trabajo se ha reanudado parcialmente, de una forma u otra, como participar en reuniones online, mientras continúan perfeccionando sus habilidades culinarias.
Grabar estas escenas fue desafiante por momentos, pero la verdadera dificultad fue filmar en los hospitales. Kang Chengye, director del documental, afirmó que había ingresado cinco veces en salas de pacientes críticos. “Allí, las relaciones entre las personas son extraordinariamente armoniosas. Nadie se queja ni pierde sus estribos. Los pacientes aprovechan cada oportunidad para mostrar gratitud. Los
trabajadores de sanidad escriben palabras de bendición y sus apodos en sus trajes de protección. Una vez que salen de las salas, se animan y bromean o hacen chistes entre ellos”.
En un momento, un grupo de médicos se emocionó cuando escuchó que un
paciente en coma comenzó a toser, señaló Kang. Sin embargo, menos de tres minutos después necesitaron reaccionar por otro paciente cuyo corazón se había detenido. Cuando ese paciente fue estabilizado, luego de una resucitación cardíaca de cinco minutos, los médicos estaban tan cansados que no podían ni hablar. “Pero vi lágrimas en los ojos de algunos. El destino de la vida y la muerte a menudo se determina en minutos. Eso es algo que nunca olvidaré”.
La filmación comenzó a medida que la lucha contra el virus estaba en su punto más difícil y el equipo fue capaz de capturar las historias de muchos de los equipos médicos de toda China que fueron a la ciudad para ayudar. Luego, con el brote bajo control y el cierre de los hospitales temporales, el equipo filmó algunos de ellos a medida que se preparaban para retirarse de Wuhan.
Zhang, productor ejecutivo, señaló que los episodios también cubren otras ciudades además de Wuhan, incluyendo Beijing y Shanghai, y pequeñas ciudades como Nantong en la provincia de Jiangsu, para reflejar cómo las vidas de los chinos de todo el país han cambiado debido a estas circunstancias extraordinarias.
Asimismo, Youku también tiene equipos en Estados Unidos y África que registran cómo la gente en estos países está luchando contra la pandemia del coronavirus.



