Respuesta a la pandemia

Se flexibilizan medidas de control por el Covid-19

Millones de vidas salvadas en el país durante los tres años

Después de tres años de luchar contra el Covid-19, China ve la luz al final del túnel mientras continúa optimizando las medidas contra la epidemia, señalaron los expertos.

El 7 de diciembre, la Comisión Nacional de Salud dio a conocer 10 cambios en las restricciones por el Covid-19 del país. La medida se produjo menos de un mes después de que China introdujera su primer conjunto de 20 normas de optimización para hacer frente a las subvariantes Omicron altamente transmisibles, pero menos virulentas.

Las normas incluyen eliminar la necesidad de resultados negativos de pruebas de ácido nucleico y códigos de salud para viajes interregionales y al ingresar a espacios públicos, con la excepción de hogares de ancianos, hospitales, jardines de infantes y otros lugares donde haya una concentración de personas vulnerables.

Aquellos con síntomas leves y casos asintomáticos ahora pueden optar por ponerse en cuarentena en sus casas en lugar de instalaciones de cuarentena centralizadas, y ya no está restringida la compra de tratamientos de venta libre para la fiebre, la tos y los resfriados, así como medicamentos antivirales.

De acuerdo con la última política del país sobre control de la epidemia anunciada el 27 de diciembre, los viajeros internacionales ya no necesitarán ponerse en cuarentena al llegar a China a partir del 8 de enero y solo deberán presentar un resultado negativo de la prueba de ácido nucleico de Covid-19 obtenido dentro de las 48 horas antes de embarque.

En una rueda de prensa reciente, Wang Hesheng, subdirector de la comisión, dijo que en los últimos tres años China ha eliminado más de 100 brotes y ha logrado mitigar cinco oleadas de Covid-19, mientras que tiene uno de los niveles más bajos de infecciones y muertes relacionadas con Covid-19 en el mundo.

Mientras tanto, China ha emitido nueve ediciones de pautas de prevención, control y tratamiento de la epidemia, así como unos conjuntos de normas de optimización, sostuvo Wang. “Hemos abordado eficazmente las incertidumbres que presenta la epidemia con estabilidad estratégica y medidas flexibles”.

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Un anciano recibe una vacuna inhalable contra el COVID-19 en un centro de servicio comunitario en el condado de Changxing, provincia de Zhejiang. TAN YUNFENG / SERVICIO DE NOTICIAS DE CHINA

Un anciano recibe una vacuna inhalable contra el COVID-19 en un centro de servicio comunitario en el condado de Changxing, provincia de Zhejiang. TAN YUNFENG / SERVICIO DE NOTICIAS DE CHINA

China ahora tiene métodos de diagnóstico efectivos, rastreo de contactos y tratamientos, y más del 90 % de la población ha sido vacunada. Estas condiciones han protegido vidas y han creado un entorno propicio para el crecimiento socioeconómico, señaló Wang.

Sin embargo, algunos informes extranjeros indicaron que la estrategia antiepidémica de China reaccionó lentamente a Omicron, y que su triunfo sobre la epidemia fue una victoria pírrica que tuvo un gran costo socioeconómico. Los hechos muestran que esas afirmaciones no son ciertas, indicaron los expertos.

Mao Yonghui, médico renal experto del Hospital de Beijing a quien se le asignó la tarea de tratar a pacientes gravemente enfermos en Wuhan, provincia de Hubei, dijo que la estrategia antiepidémica de China, aunque imperfecta, ha logrado proteger a la gran mayoría de las personas y la economía del impacto del Covid-19.

A pesar de tener 1.400 millones de personas, una enorme población de ancianos y una relativa falta de recursos médicos en comparación con los países desarrollados, la parte continental de China ha tenido solo una pequeña porción de los casos y muertes por el Covid-19 en comparación con países como Estados Unidos, India, Francia y Alemania, señaló la Organización Mundial de la Salud.

La estrategia antiepidémica de China ha sido efectiva, lo que resultó en un aumento de la esperanza de vida de 77,9 en 2020 a 78,2 en 2021, informó la Comisión Nacional de Salud. Esto fue antes de la aparición de la variante Omicron, en un momento en que las primeras cepas del virus se dirigían a los pulmones y tenían una incidencia mucho mayor de enfermedad grave y muerte.

En el frente económico, China fue una de las pocas economías importantes que creció en 2020, y para 2021 su PBI fue de más de 114 billones de yuanes (U$S16,3 billones), con un aumento promedio del 5,1 % en los dos años, indicó el Buró Nacional de Estadísticas.

En mayo de 2021, la Organización Mundial de la Salud publicó un informe que destacaba las medidas clave de respuesta global a la pandemia, incluyendo la creación de un sólido sistema de vigilancia de brotes, el empoderamiento de las comunidades, el acceso equitativo a pruebas y tratamientos, y el fortalecimiento de la resiliencia de los sistemas de salud.

“Todas estas medidas son exactamente lo que China ha aplicado durante los últimos tres años”, sostuvo Mao. “Decir que la política antiepidémica de China es rígida y lenta es tan ignorante como engañoso”.

Liang Wannian, miembro del panel de expertos en control de virus de la comisión, dijo que China ha ajustado sus medidas varias veces en los últimos tres años. “Sin embargo, debemos considerar que esta es una tarea masiva y sistemática que requiere tener en cuenta muchos factores”, agregó.

Incluyen las características patogénicas y epidemiológicas del virus, la inmunidad de la población, el sistema médico y la situación de la pandemia tanto en el país como en el extranjero, señaló.

Ahora que se han mitigado o controlado muchas condiciones limitantes, China tiene la capacidad y la resiliencia para ajustar sus medidas antiepidémicas a fin de enfrentarse con los desafíos cambiantes que plantean las variantes actuales, sentando así las bases para superar la epidemia en el futuro, sostuvo Liang.

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