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Para mejorar vidas, los detalles cuentan

Los métodos dirigidos contra la pobreza de China puede ayudar a los  planificadores en otros lugares, según un funcionario del Banco Mundial

La reforma y la apertura de China y sus intervenciones específicas para reducir la pobreza se encuentran entre las lecciones que se pueden aprender y difundir entre los países en desarrollo, que también se beneficiarían del nuevo patrón de crecimiento de Beijing que se centra en un mercado interno en aumento, sostuvo Martin Raiser, director de país para China del Banco Mundial. “Se pueden aprender muchas lecciones de los avances sostenidos de China en la reducción de la pobreza durante los últimos 40 años”, señaló Raiser, también director de país para Mongolia del banco, un prestamista de 189 miembros que da prioridad a poner fin a la pobreza extrema y promover la prosperidad común.

Entre las lecciones de alto nivel, Raiser destacó el inicio de la reforma y la apertura del país hace cuatro décadas, lo que le permitió obtener “enormes ganancias” en eficiencia que impulsaron un aumento en los ingresos de todos los chinos. “La segunda lección es que si bien las reformas y el hecho de permitir que las fuerzas del mercado desempeñen un papel creciente en la economía fueron una gran parte del éxito de China, se hicieron necesarias intervenciones más específicas, centrándose en particular en la concentración de la pobreza en las zonas rurales”, sostuvo Raiser.

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Raiser se incorporó al Banco Mundial en 2003 y fue destinado a Beijing en marzo del año pasado. Él era muy consciente de cómo se había desarrollado la campaña masiva de alivio de la pobreza en China antes de su reasignación. Una de las “grandes cosas” que sucedieron a principios de la década de 2000 fue que China comenzó a construir una base de datos de hasta 150.000 aldeas, determinadas como lugares afectados por la pobreza, y luego se orientó la política para ayudar a esas áreas en particular, señaló. “Con el tiempo se hizo cada vez más claro que la pobreza ya no es una aflicción relacionada con el lugar, sino que tiene mucho que ver con las características personales del hogar, así que de monitorear los lugares hay que pasar a monitorear los hogares”, afirmó a la Televisión Central de China el 27 de octubre. “Creo que China demuestra claramente que el crecimiento económico, y en particular el tipo de crecimiento económico que China pudo generar, es el factor clave para la reducción de la pobreza en las primeras tres décadas”.

Luego, durante la última década y especialmente después de 2013, las políticas sociales específicas cubrieron “la última milla” del curso de alivio de la pobreza, señaló. Así, el alivio de la pobreza con medidas específicas, un concepto planteado por primera vez por el presidente Xi Jinping en 2013 durante una visita a una aldea en la provincia de Hunan, fue adoptado como estrategia por el Gobierno en 2014 para “garantizar que la asistencia llegue a las aldeas y hogares afectados por la pobreza”. La política, que requiere adaptar las medidas de alivio a las diferentes condiciones locales, se incluyó en la primera resolución que aborda la erradicación de la pobreza en las zonas rurales, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2018.

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Entre 2012 y 2019, la proporción de pobreza en las regiones rurales se había reducido del 10,2 % al 0,6 %. Pero para comprender mejor las intervenciones específicas y evaluar la eficiencia del aumento sustancial del gasto público en esta área durante la última década, se requieren datos microeconómicos y fiscales detallados o análisis de estudios de caso, señaló Raiser. “Claramente, esto seguirá siendo un tema de gran interés para los especialistas en desarrollo y esperamos que China colabore de manera proactiva con investigadores internacionales para garantizar que estas lecciones se aprendan y se difundan”.

Mientras China y el Grupo Banco Mundial celebran el 40 aniversario de su alianza este año, Raiser sostuvo que el intercambio de conocimientos en lugar de financiamiento se ha vuelto cada vez más importante para la relación. “Además de involucrarnos con los planificadores de China en decisiones políticas cruciales, como en el contexto del próximo XIV Plan Quinquenal (2021-25), esto también incluye el aprendizaje del Grupo Banco Mundial de las propias experiencias de desarrollo de China y la alianza con el país para compartir esto con otros países en desarrollo”.

El objetivo de alivio de la pobreza cumplido

China anunció recientemente que el país ha logrado su objetivo de reducción de la pobreza según lo planeado, sacando a casi 100 millones de personas de la pobreza en los últimos ocho años.

El Gobierno se ha fijado el objetivo de erradicar la pobreza absoluta para fines de este año. Se tomaron una serie de medidas para apoyar a las personas de escasos recursos, como desarrollar industrias adecuadas para aumentar los ingresos y crear empleos, reubicar a las personas que vivían en entornos deteriorados y mejorar los servicios públicos.

Desde el inicio de la reforma y la apertura en 1978, China ha ajustado el estándar de pobreza absoluta varias veces para mantenerlo en línea con el desarrollo social y económico del país. En las zonas rurales el umbral de pobreza actual es de 2.300 yuanes por persona por año al nivel de precios de 2010. La cifra específica está sujeta a ajustes a medida que cambian los niveles de precios del país. El año pasado, el umbral de pobreza fue de 3.218 yuanes (u$s 490), según el Buró Nacional de Estadísticas.