El crecimiento económico resiliente de China, junto con su estructura comercial exterior optimizada y un entorno empresarial en evolución para las corporaciones multinacionales, estimulará flujos comerciales dinámicos tanto para su propio avance como en los mercados globales en 2025, señalaron economistas y ejecutivos corporativos.
Nuevas oportunidades de negocios
La contribución del país a las cadenas de suministro globales es clave para su resiliente crecimiento económico
Con su compromiso de abrirse aún más y fomentar la innovación, China no solo se está posicionando como un eje central en las cadenas de suministro globales, sino también como un destino atractivo para la inversión y la expansión estratégica, indicaron.
Este panorama cambiante promete generar nuevas oportunidades de crecimiento empresarial, especialmente a medida que China continúa adaptando sus políticas para responder a las necesidades de una economía global en transformación, comentó Chen Wenling, economista jefe del Centro Chino de Intercambios Económicos Internacionales con sede en Beijing.
A pesar de los desafíos nacionales e internacionales, el PBI de China creció un 4,8% interanual en los tres primeros trimestres del año pasado. El objetivo de crecimiento económico anual se sitúa en torno al 5%, según informó el Buró Nacional de Estadísticas.
Ji Mo, economista principal para China del equipo de investigación del banco DBS, afirmó que las sólidas medidas políticas introducidas por el Gobierno desde septiembre, como recortes en las tasas de interés y un aumento del gasto público, ayudarán a mantener una tasa de crecimiento del 5% en la economía china durante 2024.
“Los responsables políticos no solo están abordando los desafíos inmediatos, sino que también están sentando las bases para un crecimiento sostenido a largo plazo”, agregó Ji.
Respaldado por una demanda global favorable y una continua modernización industrial doméstica, el comercio exterior de China creció un 4,9% interanual, alcanzando los 39,79 billones de yuanes (u$s 5,45 billones) en el período entre enero y noviembre, con un aumento del 6,7% en las exportaciones, que alcanzaron un total de 23,04 billones de yuanes, según la Administración General de Aduanas de China.
Lyu Daliang, director del departamento de estadísticas y análisis de la administración, afirmó que China es capaz de lograr el objetivo anual de comercio exterior en términos de mejora de calidad y estabilidad en el volumen.
El país ha convertido los desafíos de la desglobalización en un catalizador para la modernización industrial, aprovechando su resiliencia e innovación en los últimos años. Ha cultivado un mercado diversificado y forjado asociaciones más amplias, destacó Sang Baichuan, decano del Instituto de Economía Internacional de la Universidad de Economía y Negocios Internacionales.
Opiniones similares fueron compartidas por Arnold Li, vicepresidente sénior de Ingersoll Rand, un fabricante de productos industriales con sede en Estados Unidos. Li señaló que, desde el suministro de materias primas hasta el mercado de bienes de consumo, China no solo ofrece productos de alta calidad, sino también soluciones sistemáticas y completas con ventajas distintivas.
Estas iniciativas también han provocado una afluencia de empresas globales que aumentan sus inversiones en manufactura de alto nivel, comercio de servicios e industrias innovadoras dentro del país, añadió Li.
Hubert de Haan, vicepresidente sénior para China de BSH Electrodomésticos, un fabricante alemán con más de 10.000 empleados en este país asiático, destacó que los consumidores chinos muestran una fuerte preferencia por productos innovadores y comentó que su empresa aprovechará plenamente esta oportunidad de mercado enfocándose aún más en la investigación y el desarrollo locales.
“Al adoptar una estrategia de localización, podemos satisfacer mejor la creciente demanda de los consumidores chinos de electrodomésticos más avanzados, fortaleciendo así la base para nuestro futuro crecimiento”, afirmó.



