China

La destreza de la IA redefine nichos de negocio

A medida que las startups chinas salen al exterior, están transformando la forma en que la inteligencia artificial se desarrolla y se aplica en múltiples ámbitos

Por UNO

En un estudio de grabación insonorizado de Nueva York, un productor de audio independiente se inclina hacia el micrófono y repite una y otra vez el mismo guion de 30 segundos. La voz que sale por los parlantes suena inconfundiblemente como la suya —el mismo timbre, la misma cadencia—, pero no es él quien habla.

Minutos antes, había cargado una breve muestra de voz en una herramienta de inteligencia artificial (IA) llamada MiniMax Audio, desarrollada por una startup china de Shanghai. En cuestión de segundos, el sistema clonó su voz y generó una locución publicitaria pulida, lista para ser entregada.

Al otro lado del mundo, en el distrito de Xuhui de Shanghai, ingenieros del centro de investigación de MiniMax observan cómo se iluminan los paneles con comentarios en tiempo real de usuarios como él. Ajustan reglas de pronunciación multilingüe, patrones de acentuación y entonación emocional, optimizando un modelo que hoy presta servicio a usuarios en más de 200 países y regiones.

Las empresas chinas de inteligencia artificial ya no se conforman con competir en el mercado interno. Están exportando modelos, plataformas y, cada vez más, soluciones industriales completas, redefiniendo cómo se construye, se implementa y se regula la IA a escala global.

Fundada a comienzos de 2022, MiniMax tardó poco más de tres años en transformar un modelo fundacional multimodal desarrollado internamente, desde un proyecto de laboratorio en Shanghai, en una cartera global de productos que abarca generación de texto, audio y video. Su trayectoria refleja una ola más amplia de startups chinas de IA que, tras años de intensa competencia doméstica, ahora se proyectan hacia el exterior.

Hacia fines de 2025, esa ola alcanzó un hito simbólico. Desde Manus, adquirida por Meta por miles de millones de dólares, hasta Zhipu AI, con sede en Beijing, y MiniMax, que pasaron audiencias de salida a bolsa en la Bolsa de Hong Kong, la nueva generación de emprendedores chinos de IA comenzó a “tocar tierra” en el plano financiero.

Sus prospectos también revelaron una divergencia estratégica. Una vía, ejemplificada por Zhipu AI, se centra en desarrollar modelos fundacionales y vender capacidades de nivel de infraestructura a empresas y gobiernos. La otra, adoptada por MiniMax, apuesta por aplicaciones orientadas al consumidor, desde generación de voz y video hasta herramientas creativas.

Sin embargo, ambos caminos reflejan una misma realidad: las firmas chinas de IA ya no son actores periféricos en la innovación global. Se están convirtiendo en contribuyentes estructurales.

PwC estima que la IA podría sumar hasta u$s 7 billones al PBI de China para 2030.

Por CHENG YU