Relaciones internacionales

La BRI profundiza las relaciones entre China y América Latina

La iniciativa brinda oportunidades de crecimiento para toda la región

La Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI, por sus siglas en inglés) marcó un importante punto de inflexión en la relación entre China y América Latina y el Caribe, introduciendo el comienzo de una bonanza de desarrollo y crecimiento que continúa fortaleciendo los vínculos entre las dos partes.

El ingreso de Panamá a la BRI en 2017 fue un momento decisivo para la región, iniciando una ola de interés de otras naciones. En enero del año pasado Nicaragua hizo lo mismo, y en diciembre de 2021, Cuba y China firmaron un plan de cooperación para promover aún más la BRI.

Estas colaboraciones estratégicas han impulsado las relaciones entre China y América Latina hacia una nueva era, caracterizada por la igualdad, el beneficio mutuo, la innovación, la apertura y la prosperidad compartida.

Hasta el momento, 22 países de América Latina y el Caribe se han unido a la BRI y China ha emergido como el segundo mayor socio comercial de la región durante 10 años consecutivos.

A pesar de los desafíos planteados por la pandemia de COVID-19, el comercio de China con los países latinoamericanos aumentó a un récord de u$s 450.000 millones en 2021, un notable incremento interanual del 41 %.

Este logro es un testimonio de la resiliencia y adaptabilidad de la asociación, incluso en tiempos de conflictos geopolíticos y crisis económicas, señaló Zhou Zhiwei, investigador principal del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Academia de Ciencias Sociales de China.

El comercio de China con la región se multiplicó por 26 entre 2000 y 2020. El año pasado también fue un año muy productivo, ya que se fortaleció la cooperación bajo la BRI, sentando las bases para una mayor colaboración en comercio, infraestructura y otros campos, sostuvo Zhou.

En febrero de 2022, se advirtió sobre el fortalecimiento de los vínculos entre China y América Latina cuando el presidente Alberto Fernández viajó a Beijing para la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno y para marcar el ingreso oficial de Argentina a la BRI.

La medida, después de que los dos países celebraran el 50º aniversario de las relaciones diplomáticas el año pasado, allanaría el camino para la colaboración en comercio, infraestructura, cooperación antipandémica, desarrollo verde y economía digital, además de llevar los lazos diplomáticos y políticos a un nivel más alto, señaló Azhar Azam, analista de mercado y negocios.

Sabino Vaca Narvaja, embajador argentino en China, afirmó que China representa el segundo socio comercial de su país y “es uno de los principales inversores no solo en Argentina, sino en toda la región”.

En 2017 la BRI incorporó a la región de América Latina y el Caribe como un tramo de la Ruta Marítima de la Seda del Siglo XXI, “y en ese año se transformó en el plan de infraestructura o de cooperación global más importante”, indicó el embajador.

“En América Latina, la mayoría de nuestros países son muy complementarios con China, y eso se traduce en la relación que también está teniendo la organización de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, que ha invitado a China a participar”, señaló. “Con la mayoría de los países de la región, China tiene acuerdos de cooperación muy fuertes, y la mayoría de nuestros países han firmado esta iniciativa de cooperación de la Franja y la Ruta”.

El desarrollo de infraestructura es un elemento central de la BRI y la participación de China ha sido fundamental para transformar el entorno de conectividad de América Latina.

Según la última edición del Monitor de la infraestructura china en América Latina y el Caribe, publicado en julio por la Red Académica de América Latina y el Caribe sobre China, para 2022 se han realizado efectivamente 228 proyectos de infraestructura con una inversión de $104.200 millones y la creación de más de 721.000 empleos.

Más allá de la infraestructura física, la BRI también ha generado un importante intercambio y entendimiento cultural, con más de 60 institutos y aulas Confucio establecidos en toda América Latina.

La cooperación verde ha experimentado avances notables, como lo ejemplifica el Parque Solar Cauchari de Argentina, construido con inversión y asistencia tecnológica china. La instalación no solo proporciona energía limpia a miles de familias, sino que también genera importantes beneficios socioeconómicos para la región.

El parque solar es uno de los seis parques solares construidos en Argentina por PowerChina, el mayor contratista de energías renovables del país, con 12 proyectos de energía solar, eólica e hidroeléctrica completados y 10 proyectos más en construcción, según Tu Shuiping, director de la filial argentina de la compañía china.

Los proyectos bajo la BRI desempeñan un papel importante en el fortalecimiento de los lazos entre China y América Latina, señaó Zhou. Países como Brasil, México y Colombia que aún no han firmado un memorando de entendimiento para unirse a la iniciativa pueden considerar acelerar su ritmo a fin de aprovechar la oportunidad de crecimiento, añadió.

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