Science, Shi Zhengli, una científica del coronavirus del Instituto de Virología de Wuhan, descartó y consideró falsas las teorías de conspiración de que su instituto hubiera filtrado el virus COVID-19.

Las teorías conspirativas sobre el origen del virus surgieron poco después de que estallara la epidemia. Aunque el consenso científico global es que no podría haber sido diseñado por un laboratorio, algunos comentaristas y políticos han dicho que el instituto fue la fuente del brote sin mencionar pruebas. “La afirmación del presidente de Estados Unidos Donald Trump de que el SARS-CoV-2 se filtró de nuestro instituto contradice totalmente los hechos”, comentó a Science en la entrevista escrita. “Pone en peligro y afecta nuestro trabajo académico y nuestra vida personal. Nos debe una disculpa”.

Shi señaló que su laboratorio encontró por primera vez el SARS-CoV-2, el virus responsable de COVID-19, el 30 de diciembre al examinar muestras de pacientes con neumonía de origen desconocido. Dijo que creía que el virus podría haberse originado en murciélagos y transmitido a los humanos a través de un huésped intermedio, aunque sostuvo que el mecanismo para lograr eso aún se desconoce.

Sin embargo, indicó, “hemos realizado inspecciones del virus de los murciélagos en la provincia de Hubei durante muchos años, pero no descubrimos que los murciélagos en Wuhan, o incluso en la provincia de Hubei, sean portadores de un coronavirus que esté estrechamente relacionado con el SARS-CoV-2”.

También se especula que el nuevo coronavirus se originó en una cueva de murciélagos cerca del municipio minero de Tongguan, en el condado de Mojiang, provincia de Yunnan. No obstante, Shi señaló que hasta la fecha, ninguno de los residentes cercanos está infectado con el coronavirus y que, por lo tanto, la afirmación de que el llamado “paciente cero” vivía cerca del área minera y luego fue a Wuhan es falsa.

En el mercado de mariscos de Huanan en Wuhan, donde se tomó conocimiento por primera vez del brote, Shi afirmó que se habían detectado pequeños rastros del material genético del virus en muestras ambientales de fuentes como manijas de puertas, el suelo y aguas residuales en el mercado.

Sin embargo, los científicos no detectaron el virus en muestras de animales congelados del mercado, o en muestras de animales y ganado de áreas cercanas a la provincia de Wuhan y Hubei. “El mercado de mariscos de Huanan puede ser solo un lugar concurrido donde se encontró el primer grupo de pacientes con el nuevo coronavirus”, señaló.

Ningún miembro del personal o estudiante del instituto se han infectado con el nuevo coronavirus, destacó Shi en respuesta a las especulaciones de que el “paciente cero” de COVID-19 era un investigador del instituto.

Daniel Lucey, experto en enfermedades infecciosas de la Universidad de Georgetown en Washington, sostuvo a Science que la respuesta de Shi es “una gran contribución” y “hay muchos hechos nuevos de los que no estaba al tanto. Es muy interesante escuchar esto directamente de ella”.

Kristian Andersen, biólogo evolutivo de Scripps Research, un centro de investigación médica sin fines de lucro de Estados Unidos, indicó que las respuestas de Shi son “lógicas, genuinas y siguen los principios que dicta la ciencia, como es de esperar de una científica de clase mundial y una de los principales expertos en coronavirus”.

Edward Holmes, un biólogo evolutivo de la Universidad de Sídney, señaló que las respuestas son “un relato claro, completo y creíble” de lo que ocurrió en el instituto de Wuhan.

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