China está dispuesta a dialogar con Estados Unidos en igualdad de condiciones para abordar preocupaciones mutuas, pero defenderá firmemente sus propios intereses si Washington continúa aumentando aranceles y aplicando políticas proteccionistas, advirtió el máximo responsable de comercio del país.
En una guerra comercial no hay ganadores
La escalada arancelaria y otras restricciones impuestas por Estados Unidos han desestabilizado las cadenas de suministro globales
Durante una conferencia de prensa el 6 de marzo, el ministro de Comercio, Wang Wentao, señaló que la escalada arancelaria y otras restricciones impuestas por Estados Unidos han afectado las relaciones comerciales bilaterales, desestabilizado las cadenas de suministro globales y obstaculizado el crecimiento económico.
Al principio de marzo, el Gobierno estadounidense duplicó al 20% los aranceles adicionales sobre todas las importaciones chinas, reforzando su estrategia proteccionista. “Estas medidas terminarán perjudicando a las propias empresas estadounidenses y son un claro ejemplo de decisiones irracionales”, afirmó Wang.
El ministro subrayó que en una guerra comercial no hay ganadores y que las acciones unilaterales de Estados Unidos van en contra de las tendencias económicas globales, generando preocupación y rechazo a nivel internacional.
“Si Estados Unidos desea buscar soluciones, debería actuar con la responsabilidad propia de una potencia principal y adoptar un enfoque adecuado para la interacción”, enfatizó. Añadió que ambas partes podrían reunirse en un momento oportuno y que sus equipos deberían iniciar conversaciones lo antes posible.
En un contexto de tensiones geopolíticas y creciente proteccionismo, Wang indicó que China se centrará en fortalecer sus políticas y expandir el comercio de servicios para estabilizar las exportaciones este año. Para hacer frente a los desafíos y promover un desarrollo comercial sostenible, aseguró que se evaluarán e implementarán rápidamente nuevas medidas de apoyo.
Resaltó, además, que el comercio de servicios será un pilar clave del comercio exterior, por lo que el Gobierno impulsará una mayor apertura en este sector, establecerá plataformas de apoyo, aplicará plenamente la lista negativa para el comercio transfronterizo de servicios y lanzará zonas piloto con modelos innovadores.
A diferencia del comercio de bienes, el de servicios abarca la venta y prestación de actividades intangibles, como transporte, turismo, telecomunicaciones, publicidad, educación e informática.
Wang destacó la solidez del comercio exterior chino en los últimos años y reafirmó la confianza del Gobierno en mantener la estabilidad y consolidar la posición del país como potencia comercial.
China ha diversificado sus relaciones comerciales y se ha convertido en un socio clave para más de 150 países. Según datos del Ministerio de Comercio, el año pasado las economías participantes en la Iniciativa de la Franja y la Ruta representaron por primera vez más de la mitad del comercio exterior del país.
Para mitigar el impacto del aumento de aranceles en Estados Unidos, la empresa Ningbo Xingye Shengtai Group Co, fabricante de láminas de aleación de cobre en la provincia de Zhejiang, ha redirigido sus exportaciones a mercados emergentes como Vietnam y Brasil.
“Antes, nuestro principal destino de exportación era Estados Unidos. Sin embargo, ante la incertidumbre actual, estamos explorando nuevas oportunidades”, explicó Yu Zhongting, director de comercio exterior de la compañía.



