China

El pueblo es la fuerza del PCCh

Una vida mejor y avances notables impresionan a observadores extranjeros

En el Museo del Partido Comunista de China (PCCh), un espacio de Beijing dedicado a exposiciones permanentes e integrales sobre la historia del PCCh, hay un gran mural con un lema que dice: “El país es el pueblo, y el pueblo es el país”.

Muchos visitantes se acercan al mural y levantan sus teléfonos para tomar fotos, capturando en una sola imagen el eje central del discurso pronunciado por Xi Jinping, secretario general del Comité Central del PCCh, durante la ceremonia de conmemoración del centenario de la fundación del PCCh en 2021.

Xi indicó que, en su lucha por establecer y consolidar su liderazgo en el país, el Partido trabajó también para conquistar y preservar el apoyo del pueblo. Además, señaló que el Partido tiene en él “sus raíces, su flujo vital y su fuerza”.

Cinco años después, cuando el PCCh celebró el 1 de julio su 105º aniversario, cada vez más diplomáticos extranjeros y observadores internacionales afirmaron que el significado del enfoque centrado en el pueblo, un principio fundamental del PCCh, les resulta cada vez más claro gracias a los cambios que presenciaron en China y en la vida de su población.

Para Khalil Hashmi, embajador de Pakistán en China, el enfoque centrado en el pueblo del PCCh se comprende mejor a través de los resultados que vio con sus propios ojos, sobre todo por la magnitud de la reducción de la pobreza en el país.

China declaró la victoria en su lucha contra la pobreza extrema en 2021, cuando los 98,99 millones de habitantes rurales que vivían por debajo de la línea de pobreza vigente salieron de esa situación, 832 condados dejaron de figurar en la lista de pobreza y 128.000 aldeas empobrecidas lograron superar esa condición.

Para Hashmi, la reducción de la pobreza es la medida más clara de lo que la gobernanza puede significar para la gente común. Demuestra cómo un objetivo nacional de largo plazo puede traducirse en cambios concretos en la vida de las personas mediante un liderazgo, una estrategia y una implementación sostenidos, explicó.

Hashmi trabajó en la embajada de Pakistán en Beijing entre 2008 y 2010, antes de regresar como embajador en 2023. Afirmó que el contraste entre ambos destinos le permitió observar directamente cómo el desarrollo de China transformó el medio ambiente, la economía y la sociedad del país.

La calidad del aire y el entorno urbano de Beijing mejoraron notablemente, afirmó. La expansión del tren de alta velocidad hizo que los viajes entre ciudades fueran más rápidos y cómodos, hasta convertirse en parte de la vida cotidiana de muchas personas.

Los avances en tecnologías verdes ofrecen otro ejemplo. Desde vehículos eléctricos y baterías hasta estaciones de carga, paneles solares y turbinas eólicas, China construyó un ecosistema de tecnologías cada vez más asequibles que benefician a los consumidores domésticos y también están al alcance de muchos países en desarrollo, sostuvo Hashmi.

Para él, estos cambios son una prueba de la capacidad del PCCh para fijar un rumbo, movilizar recursos y mantener la implementación de sus políticas a lo largo del tiempo.

Fazeel Najeeb, embajador de Maldivas en China, destacó que uno de los aspectos que más le sorprendieron es la continuidad característica de las políticas de esta nación.

Explicó que en numerosos países en vías de desarrollo, las prioridades de crecimiento varían con cada gobierno, lo que impide que los planes a largo plazo generen resultados sostenibles. Por el contrario, China define sus prioridades a través de los planes quinquenales, los implementa de forma constante y los profundiza en cada ciclo de planificación sucesivo.

Najeeb resaltó que esta continuidad es fundamental, ya que el desarrollo requiere tiempo para que sus beneficios se reflejen plenamente en la vida de la población.

Ion Chicu, ex primer ministro de Moldavia, también puso de relieve el valor de mantener una estrategia coherente y una orientación definida. Como ejemplo, citó el desarrollo de la Gran Área de la Bahía Guangdong-Hong Kong-Macao (GBA, según sus siglas en inglés), que demuestra los efectos a largo plazo de la reforma y apertura, además del compromiso permanente de China con el desarrollo de alta tecnología.

Davidson I. Ishmael, ministro de Estado del Ministerio de Salud y Bienestar de Barbados, señaló que la gobernanza centrada en el pueblo de China también queda patente en las oportunidades brindadas a la población para crear emprendimientos y desarrollar su trayectoria profesional.

Durante su recorrido por la GBA, Ishmael relató que conoció testimonios de personas que se convirtieron en emprendedores y emprendedoras gracias a las perspectivas generadas por el desarrollo regional, mientras que otras pudieron construir carreras en industrias competitivas a nivel global.

Ishmael afirmó que la apertura de China no solo busca consolidar los lazos entre el país y el resto del mundo, sino también garantizar que su propia población comparta los dividendos del desarrollo.

Por ZHAO JIA

Temas relacionados: