Lo que hoy es una zona de innovación de alta tecnología y un centro financiero en el distrito de Xicheng de Beijing, hace solo ocho años era más conocido como el mercado de indumentaria más grande de la capital y un terminal de autobuses cerca del zoológico de la ciudad.

En 2015, cuando Beijing comenzó a cambiar su camino de desarrollo, miles de tiendas de ropa comenzaron a vaciarse en el mercado, que cerró oficialmente dos años después. Desde entonces, el distrito se llenó de empresas que operan en los sectores de la cultura, las finanzas y la tecnología.

“Es difícil imaginar que este lugar alguna vez fue un mercado mayorista de ropa y un nodo de transportes”, señaló Li Qian, gerente general de New Power Jinke Asset Operation Management Co, que administra propiedades en el área.

“Ahora, se ha convertido en una nueva generación de complejos de una ciudad inteligente. Aquí se puede sentir una fuerte presencia de la ciencia y la tecnología modernas”, sostuvo Li.

Reuniones, foros y conferencias de prensa en los sectores financiero y científico ahora son moneda corriente en el distrito, informó la compañía.

La transformación de Beijing de una ciudad industrial a una capital moderna en menos de una década se ha logrado junto con el desarrollo de un clúster regional.

La estrategia coordinada de desarrollo para Beijing, Tianjin y la provincia de Hebei fue propuesta por el presidente Xi Jinping en una reunión el 26 de febrero de 2014, después de su gira de inspección por la capital.

A nivel nacional, la estrategia tenía como objetivo coordinar el desarrollo de Beijing, Tianjin y Hebei para diseñar el modelo para una mejor estructura económica, un ambiente más limpio y mejores servicios públicos. Para alcanzar esta meta se han añadido también dos “nuevas alas” al clúster: el subcentro de Beijing, en el distrito de Tongzhou, y la Nueva Área de Xiong’an, en Hebei.

Desde entonces, Beijing se ha esforzado por deshacerse o reubicar funciones que no son esenciales para su papel como capital nacional a través de colaboraciones con Tianjin y Hebei.

Según datos de la Comisión Municipal de Desarrollo y Reforma de Beijing, se han trasladado de la ciudad casi 3.000 empresas manufactureras y se han eliminado o mejorado 1.000 mercados regionales y centros logísticos.

Bajo la guía de la estrategia a nivel nacional, Beijing también se ha convertido en la primera megaciudad de China, una metrópolis con una población superior a los 10 millones, en lograr un crecimiento económico sostenible mientras consume menos recursos.

La población permanente de los principales distritos urbanos de la ciudad ha disminuido en un 15 % desde 2014. Gracias al estricto control sobre la construcción que se aplica en las áreas urbanas y rurales de la capital, la superficie edificada de la ciudad se ha reducido en 120 kilómetros cuadrados, informó la Comisión Municipal de Desarrollo y Reforma de Beijing.

A pesar de que ha disminuido la población y se califican menos parcelas edificables, el crecimiento económico de la capital aumenta constantemente. En 2021, el PBI de Beijing superó la marca de los 4 billones de yuanes (u$s 555.000 millones) por primera vez, con un aumento interanual del 8,5 %. Incluso con el impacto de la pandemia de COVID-19, el año pasado registró un ligero aumento para llegar a 4,16 billones de yuanes.

El PBI de Beijing para la primera mitad de este año se situó en 2,06 billones de yuanes, con un crecimiento interanual del 5,5 %. El gobierno municipal dijo que espera que continúe la tendencia de crecimiento ascendente.

El desarrollo tanto de Xiong’an como de Tongzhou ha ayudado a trasladar muchas de las antiguas industrias y funciones administrativas fuera de Beijing.

Según el gobierno provincial de Hebei, hasta enero se habían mudado a Xiong’an más de 140 filiales y sucursales de compañías estatales administradas centralmente, y se espera que muchas más empresas lo hagan en el futuro.

También se acelerará la reubicación de más instituciones y entidades administrativas de Beijing en Tongzhou.

Los datos oficiales muestran que el PBI combinado de Beijing, Tianjin y Hebei superó los 10 billones de yuanes en 2022, 1,8 veces la cifra alcanzada en 2013.

Entretanto, muchas empresas de investigación científica y tecnológica también continúan trasladándose constantemente de Beijing a las otras dos áreas.

La cantidad de contratos tecnológicos exportados de Beijing a Tianjin y Hebei aumentó de 3.176 en 2013 a 5.881 en 2022, con una tasa de crecimiento anual promedio del 7,1 %, sostuvo Zhou Jingwei, funcionario de la Comisión Municipal de Ciencia y Tecnología de Beijing.

El siguiente paso para profundizar la colaboración en materia de innovación se centrará en mejorar la eficiencia de los avances científicos y tecnológicos de la región, señaló Zhou.

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