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El entusiasmo con la historia de China

Un uruguayo, que ha visto al país prosperar, quiere que más gente se entere

Hablando un chino genuino con acento de Beijing, al escritor uruguayo Pablo Rovetta le gusta que sus amigos chinos lo llamen Lao Luo, que significa viejo Luo, una forma tradicional de dirigirse a personas mayores o amigos de toda la vida de China. “Cuando vine a China con mis padres en 1975 tenía solo 17 años. Ahora, he pasado de ser un joven uruguayo a Lao Luo y China se ha convertido en mi segundo hogar”, comentó Rovetta.

Para la mayoría de los uruguayos, China es un país lejano y misterioso. Pero Rovetta ha aprendido mucho sobre la cultura china desde la infancia, porque su padre abrió una librería en Uruguay a principios de la década de 1950, presentando libros sobre China en Uruguay y América Latina. Su padre también visitó China dos veces en 1966 y 1967.

Después de llegar a China en 1975, Rovetta estudió durante siete años en el Instituto de Idiomas de Beijing (en la actualidad, la Universidad de Lenguas y Culturas de Beijing) y en la Universidad de Tsinghua. Pronto se enamoró del país; se llevaba bien con sus compañeros chinos e hizo muchos amigos.

Durante los últimos 40 años de reforma y apertura de China, Rovetta ha sido testigo del crecimiento del país, que ha pasado de ser una nación pobre a convertirse en la segunda economía más importante del mundo. En la década de 1970 había racionamiento para la comida y la ropa, señaló Rovetta. “La principal preocupación de la mayoría de las familias chinas era cómo conseguir lo suficiente para comer todos los días, y la única fiesta real del año en China era la Fiesta de Primavera o Año Nuevo Lunar chino. Si tenías un reloj, una radio y una bicicleta, y quizás una máquina de coser o un pequeño televisor en blanco y negro, eras la persona más rica y la envidia del barrio en ese momento. Ahora hay cambios tremendos en las actitudes de mis amigos chinos hacia los estilos de vida y el consumo”.

En su opinión, el logro de China en cumplir el objetivo de erradicar la pobreza extrema el año pasado, diez años antes de la fecha límite de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas, es trascendental, no solo para el país sino también para el mundo. El factor más importante fue el liderazgo del Gobierno chino y sus líderes que adoptaron políticas y medidas efectivas y de largo plazo, sostuvo. “Luchar contra la pobreza es una tarea a largo plazo con una visión clara. El Partido Comunista de China ha demostrado ser capaz de llevar al pueblo chino a vivir una vida mejor”. La lucha contra la pobreza y la desigualdad también es crucial para los países latinoamericanos, aunque no podrían copiar fácilmente la experiencia de China. América Latina tiene mucho que aprender del país asiático, señaló.

Después de graduarse de la Universidad de Tsinghua, Rovetta trabajó en la Administración de Publicaciones en Lenguas Extranjeras de China, la agencia de noticias internacional EFE y la oficina comercial de España en China, lo que le permitió tener más oportunidades de observar China desde diferentes ángulos.

Durante años ha traducido muchas obras de la literatura china y ha escrito un libro sobre su vida en el país en la década de 1970. También lanzó un sitio web personal para publicar sus artículos originales en español sobre la historia, la cultura y otras disciplinas de China. El país asiático tiene muchas culturas propias y una historia de 5.000 años, y algunas personas tienen malentendidos y estereotipos sobre China porque saben poco sobre ella, señaló. Incluso ahora, algunos medios extranjeros desconocen que los chinos anteponen sus apellidos.

Con el rápido desarrollo de China, el mundo le está prestando cada vez más atención, sostuvo, y la relación entre China y el resto del mundo está experimentando cambios profundos. “Occidente a menudo carece de un conocimiento básico sobre China. Es importante que el país mejore su capacidad de contar sus historias al mundo, no simplemente traduciendo algunos materiales a diferentes idiomas, sino haciendo uso de miles de años de cultura china para contar las historias de este país”.

Ahora está escribiendo otro libro sobre China, centrándose en los grandes cambios y el rápido desarrollo de la sociedad china desde la década de 1980. Él espera que el libro ayude a más lectores internacionales a comprender cómo los chinos realizaron su sueño trabajando duro durante los últimos 40 años.

Los estrechos lazos de su familia con China a lo largo de dos generaciones han durado más de medio siglo, lo que ha promovido en gran medida los intercambios culturales entre China y América Latina. Concluyó que seguirá escribiendo historias sobre China en español.

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