Cuando Lu Xubo piensa en sus 20 años fotografiando aves migratorias en el mayor lago de agua dulce de China, lo que más le impresiona es la creciente armonía entre las aves y los humanos.
Conservación revitaliza al lago Poyang
Mejoras ecológicas atraen aves y amantes de la naturaleza
“Antes se decía que la convivencia pacífica entre personas y animales solo ocurría en otros países, pero aquí la hemos tenido desde hace mucho tiempo. Hoy en día, en el lago Poyang, los pájaros están por todas partes”, comenta.
Lu, oriundo de Yichun, en la provincia de Jiangxi, es un apasionado de la fotografía de aves. En 2004 comenzó a capturar imágenes de las especies migratorias que llegan al lago en el norte de la provincia y descubrió que, además de gratificante, era un reto fascinante.
“Fotografiar aves es muy distinto a fotografiar personas. Son ágiles y siempre están en movimiento, lo que hace difícil conseguir una toma impactante, ya que esos instantes suelen ser fugaces e irrepetibles”, explica.
“Jiangxi cuenta con una ubicación privilegiada. Cada invierno, el lago Poyang recibe decenas de miles de aves migratorias. “Siempre que esto sucede, me uno a otros entusiastas de la fotografía para capturar la belleza de estas criaturas”, dice Lu.
Considerado un humedal de gran relevancia mundial, el lago Poyang es una de las áreas de invernada más importantes de la Ruta Migratoria Asia Oriental-Australasia. Más del 95% de las grullas blancas del mundo, más del 80% de las cigüeñas orientales y más del 70% de las grullas cuelliblancas pasan el invierno en la Reserva Natural Nacional del Lago Poyang
A finales de noviembre comienza la temporada alta de aves migratorias, que se extiende hasta marzo.
Con los años, la reserva ha experimentado un notable crecimiento. De no contar con estaciones de protección, ahora dispone de más de una docena que abarcan casi toda la zona del lago.
Tras más de 20 años de esfuerzos en conservación, la mejora ecológica ha permitido un aumento constante en la cantidad de aves que eligen este refugio invernal. El número de especies registradas ha pasado de 310 a 381.
En particular, la población de grullas cuelliblancas ha experimentado un crecimiento extraordinario: de poco más de 100 individuos en la década de 1980, pasó a situarse entre 2900 y 3000 en la de 1990. Actualmente, la cifra se mantiene estable entre 3600 y 4000.
La localidad de Wucheng es famosa por el espectáculo que ofrecen las grullas congregadas a orillas del lago.
Wang Xiaolong, guardaparques de la estación de protección y gestión de la zona, explica que, cada invierno, más de 160.000 aves migratorias se instalan en el área protegida. Entre ellas se encuentran cigüeñas orientales, cisnes chicos, garcetas blancas y gansos de frente blanca.
Desde que en 2019 se celebró por primera vez la Temporada Internacional de Observación de Aves en Wucheng, la llegada de turistas se ha disparado. “Cada vez vienen más visitantes para admirar las aves. Y con ello han aumentado las instalaciones para su observación, además de restaurantes y hoteles”, comenta Wang.
Los amantes de la ornitología han jugado un papel importante en la mejora del ecosistema del lago Poyang.
Lu, quien en su momento se desempeñó como asesor político en el condado de Wanzai en Jiangxi, propuso en 2019 un plan de protección para las aves. También publicó álbumes fotográficos y organizó exposiciones para concienciar sobre la caza ilegal.
“Las aves migratorias son el alma de la naturaleza. Mi objetivo no es solo capturarlas con mi cámara, sino también inspirar a otros a sumarse a su protección”, concluye Lu.



